La segunda jornada de huelga médica de esta semana ha registrado un seguimiento desigual en Castilla y León, con una media del 16 % en el turno de mañana, pero con un incremento destacado en Soria, donde el paro ha alcanzado el 23,6 %, el más alto de la Comunidad.
La huelga de médicos convocada a nivel nacional para reclamar un estatuto marco propio ha registrado este martes, en su segundo día de seguimiento semanal, una incidencia moderada en el conjunto de Castilla y León, con cifras que, no obstante, reflejan un mayor respaldo en la provincia de Soria.
Según los datos facilitados por la Gerencia Regional de Salud, el paro ha alcanzado un seguimiento medio del 16% en el turno de mañana en las once áreas de salud de la Comunidad. Por ámbitos asistenciales, la incidencia ha sido más notable en Atención Hospitalaria, donde se ha situado en el 20%, frente al 9% registrado en Atención Primaria.
Soria vuelve a situarse como el territorio con mayor participación en la protesta, con un seguimiento medio del 23,6%, lo que supone un incremento respecto a la jornada anterior, cuando se alcanzó el 20,6%. El respaldo ha sido especialmente significativo tanto en el ámbito hospitalario como en el de Primaria: en Atención Especializada el seguimiento ha llegado al 25,2%, mientras que en Primaria se ha situado en el 22,47%.
La repercusión de la huelga también se ha dejado notar en la actividad asistencial. En el turno de mañana se han suspendido en la provincia un total de 378 consultas de Medicina de Familia y Pediatría. Asimismo, se han cancelado cuatro intervenciones quirúrgicas, lo que representa el 27 % de las programadas.
A ello se suman 35 pruebas diagnósticas aplazadas, equivalentes al 40 %, y 369 consultas externas en el ámbito de la Especializada que no han podido llevarse a cabo, el 12% del total previsto.
La movilización, que se enmarca en el rechazo del colectivo médico al nuevo Estatuto Marco impulsado por el Ministerio de Sanidad, continuará esta tarde con una concentración convocada a las 18.00 horas ante la Subdelegación del Gobierno. Los profesionales reclaman una regulación específica que atienda las particularidades de la profesión médica dentro del sistema sanitario público.