Acemacyl denuncia que la Junta prescindirá de profesionales en la campaña contra incendios. El colectivo advierte que la medida dejará sin vigilancia especializada las zonas de alta montaña.
La Asociación de Celadores de Medio Ambiente de Castilla y León (Acemacyl) ha denunciado la decisión de la Junta de prescindir de más de un centenar de estos profesionales en el operativo de lucha contra incendios forestales. Una medida que desde el colectivo califican de catastrófica, toda vez que dejará sin vigilancia especializada las zonas de alta montaña y de difícil acceso en la Comunidad.
El origen de esta exclusión, según apunta el colectivo, radica en una sentencia judicial promovida por el sindicato Uscal, la cual dictamina que el personal laboral fijo no puede ejercer como jefe de extinción, al ser una función reservada a funcionarios. Sin embargo, en la asociación han explicado que la Administración autonómica ha permitido que el fallo sea firme al no recurrirlo en tiempo y forma, optando por la vía más drástica en lugar de reasignarles funciones compatibles como la coordinación o la jefatura de sector.
Según han manifestado desde el colectivo, la sentencia anula únicamente la orden de 2024 respecto a la jefatura de extinción, pero en ningún momento dicta que se deba expulsar a los celadores del operativo. De este modo, han lamentado que se trata de una discriminación flagrante, especialmente cuando otros técnicos que también son personal laboral sí mantienen sus atribuciones en las labores de extinción.
Habida cuenta de su experiencia, que en muchos casos supera los 35 años, estos profesionales resultan indispensables en el terreno al conocer a la perfección la orografía regional. Como agentes de la autoridad reflejados en las leyes de caza, pesca y patrimonio natural, su labor cotidiana en zonas de alta montaña permite una intervención inmediata que ha sido clave en recientes siniestros para evitar catástrofes mayores, dada la tardanza que supone el desplazamiento de medios desde los centros comarcales.
Tras un verano de extrema dureza en el que llegaron a suspender voluntariamente sus vacaciones para proteger los montes, los celadores han recibido esta noticia como un "jarro de agua fría". Así las cosas, han recordado que su funcionarización ya está acordada pero bloqueada burocráticamente, lamentando además su exclusión de la Ley de Bomberos Forestales.
Ante un futuro marcado por la sequía y las altas temperaturas, han advertido que lo que menos sobra en Castilla y León es personal experimentado. Por ello, han instado a la Junta a rectificar de inmediato su decisión para garantizar la seguridad del patrimonio natural y el aprovechamiento de un personal que cuenta con la misma formación y titulación que los agentes medioambientales.