El complejo asistencial soriano ha celebrado el acto de reconocimiento a los nuevos especialistas en medicina y enfermería que han completado su formación. Mientras la mayoría de los médicos ha decidido quedarse en la provincia, los enfermeros han denunciado las dificultades laborales que afrontan en Castilla y León al no valorarse su especialidad en la bolsa de empleo.
El Hospital Universitario Santa Bárbara ha acogido el acto de despedida para los 17 profesionales sanitarios que han finalizado su etapa de especialización en la provincia. Este grupo está compuesto por seis médicos y once enfermeros, orientados principalmente a la Atención Primaria y la salud mental. La delegada territorial de la Junta, Yolanda de Gregorio, ha presidido el encuentro, donde ha agradecido la labor de los residentes y ha destacado el atractivo de Soria para la formación sanitaria. Actualmente, el complejo asistencial cuenta con 73 personas en periodo de formación en diversas especialidades médicas y de enfermería.
Durante la jornada, se ha puesto de manifiesto el contraste entre la alta tasa de retención de los nuevos médicos y los obstáculos burocráticos que han empujado a los profesionales de enfermería a plantearse buscar oportunidades en otras comunidades autónomas.
De los seis facultativos que han terminado su residencia (MIR), las perspectivas de permanencia son muy positivas. La directora médica del Complejo Asistencial Universitario de Soria, Marta León Téllez, ha confirmado que cuatro de ellos han manifestado su compromiso de continuar en la gerencia de asistencia sanitaria soriana. "Dos profesionales irían destinados a medicina de familia y otros dos se quedarán en el servicio de urgencias", ha detallado León Téllez. Aunque la especialista en salud mental ha optado por otro destino, la directora médica ha adelantado que a primeros de junio se incorporarán dos nuevos profesionales al servicio de psiquiatría.
Uno de los médicos que ha decidido quedarse es Javier López, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Originario de Zaragoza y procedente de Las Palmas, ha valorado muy positivamente su experiencia en la provincia: "Creo que la formación sanitaria especializada es de gran calidad, en un ambiente muy amable, con gente muy profesional, y creo que es una gran oportunidad para seguir creciendo a nivel laboral".
López ha defendido las ventajas de formarse en un entorno menos masificado. "Es una oportunidad muy buena también para hacer medicina de familia, porque es una especialidad que creo que se desempeña muy bien en un lugar como Soria, donde tienes la oportunidad de ser tú el residente de casi todas las rotaciones", ha explicado el joven facultativo. A la hora de explicar por qué la medicina de familia, en ocasiones, es una especialidad que no entra dentro de las favoritas de los estudiantes, Lópes ha dejado claro que se trata de algo "muy vocacional, en la que el paciente confía mucho en su médico de cabecera".
La situación ha resultado ser radicalmente distinta para los once profesionales que han finalizado como Especialista Interno Residente (EIR) en enfermería. A pesar de su deseo de permanecer en la provincia, se han enfrentado a un sistema de contratación que no reconoce su especialización de forma efectiva.
Natalia Martínez, enfermera especialista en familia y comunitaria natural de Soria, ha expuesto esta problemática. "Me encantaría seguir aquí, pero es verdad que, así como los médicos tienen muchas más facilidades, nosotros, a la hora de terminar, podríamos tener la opción de trabajar en primaria, que sería el ámbito para el que nos hemos formado, pero es verdad que igual que tenemos facilidad nosotros, tiene facilidad cualquier persona aunque no tenga la especialidad", ha lamentado.
Los enfermeros han denunciado que los dos años de especialización no han puntuado como tiempo trabajado en la bolsa de empleo de Castilla y León. "Existe una bolsa a la que nos apuntamos, pero que no funciona, o sea, no se utiliza", ha aclarado Martínez, quien se ha planteado trasladarse a otra comunidad donde sí pueda ejercer como especialista.
Su compañero Javier Martínez, procedente de Zaragoza, ha coincidido en este diagnóstico. "Allí en Aragón actualmente esa bolsa sí que existe y sí que funciona, entonces al final uno tira hacia allí, porque por laboral es más fácil", ha indicado, a pesar de considerar que Soria "se merece una asistencia especializada".
De cara al futuro, la Junta de Castilla y León ha lanzado una nueva oferta para atraer talento a la provincia. En total, se han convocado 21 plazas MIR, de las cuales 15 corresponden a medicina de familia y comunitaria, sumando también vacantes en medicina intensiva, medicina interna, urología y salud mental. De Gregorio ha destacado la rápida respuesta obtenida en esta convocatoria. "En menos de 24 horas, la primera provincia en la cual una persona pidió formar parte de esa formación especializada en médico de familia comunitaria fue Soria", ha celebrado la delegada, quien también ha reclamado al Gobierno de España una ampliación general del número de plazas MIR a nivel nacional.
Aprovechando la comparecencia, Yolanda de Gregorio ha querido zanjar los rumores sobre el futuro del Hospital Virgen del Mirón, integrado en el complejo universitario. La delegada territorial ha respondido a las críticas de la oposición con contundencia. "El Mirón no se cierra, el Mirón no se va a cerrar ni el Mirón se vende", ha aseverado De Gregorio. La representante autonómica ha asegurado que el centro seguirá siendo un espacio sociosanitario y sanitario, y ha acusado al Partido Socialista de mentir a la ciudadanía y desconocer las prestaciones que allí se realizan.
Finalmente, respecto a la cobertura asistencial para los próximos meses, la delegada ha confirmado que ya se han autorizado las contrataciones de verano para enfermería. "Todo el sistema sanitario va a funcionar igual que el que funcionó el año pasado", ha concluido.