La hermandad celebra sus 75 años de labor procesional con una multitudinaria eucaristía.
Con cambios de ubicación, ya que en primer momento se había previsto en la ermita, la cofradía de La Soledad ha celebrado de manera solemne este sábado sus 75 años de vocación penitencial y procesional en la iglesia de San Francisco.
El templo ha registrado una nutrida asistencia dentro de una eucaristía presidida por el administrador diocesano, Gabriel Ángel Rodríguez, quien ha alabado esta trayectoria, ejemplo de fe y de devoción, animando a seguir manteniendo y acrecentando este cometido.
El acto ha contado también con representantes de diferentes administraciones que han arropado este aniversario para el que la hermandad ha organizado distintas actividades a lo largo de este año.