Los vespistas más lejanos llegaron desde Málaga y disfrutaron de un fin de semana lleno de actividades.
Un total de 34 vespas de todas las épocas recorrieron el pasado fin de semana las carreteras sorianas. Procedentes de diferentes puntos del país, las más lejanas llegadas desde Málaga, levantaron la expectación de centenares de sorianos que se acercaron para verlas en primera persona. Alguna de las más curiosas, dos en estado original de Santorcaz (Madrid).
Los actos arrancaron el viernes con un homenaje a los motoristas de vespas más longevos. Carmen de la Mata, Javier Mejino y Miguel Ciriano vieron reconocida su trayectoria, que empezó en la década de los años 50, con un sentido reconocimiento de todos sus compañeros. Posteriormente, todos los presentes visitaron el IES Antonio Machado y disfrutaron de una cena.
El sábado comenzó muy pronto para los vespitas, exhibiendo sus vehículos una Plaza Mayor a la que acudieron numerosos curiosos. Desde ahí llevaron a cabo una ruta por Almajano, Los Villares y la zona del Valle, parando a comer unas ricas migas en Valdeavellano de Tera. Una vez cogieron fuerzas, continuaron rodando por las carreteras de El Royo o Garray, lugar en el que comieron, entre otras.
Después de una mañana en la que la lluvia respetó, los vespistas desafiaron el tiempo por la tarde visitando el yacimiento arqueológico de Numancia. Por último, pusieron el broche de oro a la jornada con una cena popular. Ya el domingo, cerraron esta quedada con una ruta por los trigales sorianos, poniendo el punto y final en el camping Fuente de la Teja.
Desde la organización, solo tienen palabras de agradecimiento para todos los participantes: “La gente salió encantada. Algunas personas no habían estado nunca en Soria y les gustó mucho”.