La Policía Nacional ha detenido en Soria a un repartidor acusado de simulación de delito. El individuo denunció un falso asalto con arma blanca para apropiarse del pedido, su patinete, su móvil y 62 euros.
La Policía Nacional ha detenido a un repartidor de comida a domicilio en Soria como presunto autor de un delito de simulación de delito. El investigado acudió a dependencias policiales para denunciar un falso robo con violencia e intimidación con el objetivo de apropiarse de la mercancía, su vehículo de desplazamiento, su teléfono y dinero en efectivo.
Según la información facilitada por la Comisaría Provincial, los hechos se remontan al pasado 27 de marzo. Ese día, el individuo se personó en las instalaciones policiales asegurando que la noche anterior, en torno a las 23.30 horas del 26 de marzo, había sido víctima de un asalto mientras trabajaba. En su relato, afirmó que dos personas le abordaron esgrimiendo sendos cuchillos y que, tras un forcejeo, lograron sustraerle la comida que iba a entregar, su teléfono móvil, su patinete eléctrico y 62 euros en efectivo.
Las pesquisas iniciadas por los agentes para esclarecer el suceso y localizar a los supuestos autores no tardaron en desmontar la versión del denunciante. Las primeras investigaciones policiales comenzaron a revelar inconsistencias.
La Policía Nacional comprobó que el pedido de comida que debía entregar en el momento del asalto había sido realizado desde un perfil del que el propio repartidor era usuario.
Las evidencias contra el trabajador se acumularon en los días posteriores a la supuesta agresión, cuando fue visto circulando por la ciudad conduciendo el mismo patinete eléctrico que había incluido en su denuncia como material sustraído. Finalmente, en el momento de proceder a su detención, los agentes le intervinieron el teléfono móvil que también figuraba en la lista de objetos robados.
A raíz de este caso, la Comisaría Provincial de Soria ha recordado las consecuencias legales de este tipo de actuaciones. Antes de prestar declaración, todos los ciudadanos son informados de su obligación legal de decir la verdad, tal y como establece la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Denunciar una infracción penal falsa o inexistente, así como simular ser víctima de un delito, acarrea responsabilidades penales tipificadas en el Código Penal.