La Fundación Renacere se inscribe oficialmente en el Registro de Castilla y León. La entidad, respaldada por más de 120 personas y con una dotación de 30.000 euros, nace para combatir la despoblación y dinamizar la comarca.
El Boletín Oficial de Castilla y León refleja este martes la adhesión definitiva de la Fundación Renacere en el registro autonómico, toda vez que la Dirección General de Atención al Ciudadano y Calidad de los Servicios emitiera su resolución favorable el pasado 6 de mayo. De este modo, la iniciativa, que formalizó su escritura de constitución a principios de abril en Valladolid, adquiere plena capacidad jurídica para operar desde su sede estatutaria, ubicada en la Casa de la Cultura de Berlanga de Duero.
Ante del amplio respaldo social con el que nace el proyecto, cabe destacar que la entidad ha sido promovida por un patronato inicial que actúa en representación de 123 personas físicas y jurídicas. La presidencia recae sobre Carlos Ángel Mataix Aldeanueva, a quien acompañan Marta María de la Cuesta González en la vicepresidencia e Isabel María del Pilar Orduña Ponti como secretaria, junto a un nutrido grupo de vocales que ya han aceptado expresamente sus cargos para guiar los primeros pasos de la institución.
Siendo que el ámbito de actuación principal será la Comunidad autónoma, los fines fundacionales miran de forma directa a las necesidades de las Tierras de Berlanga y demarcaciones limítrofes. Según recogen sus estatutos, el objetivo primordial pasa por afrontar los problemas derivados de la despoblación, estudiando y combatiendo sus causas bajo una perspectiva multifocal. Asimismo, la fundación persigue fomentar la cohesión comunitaria, promoviendo activamente la transformación social para impulsar la equidad y la construcción de capital social en el territorio.
En este sentido, la cultura se erige como un eje vertebrador fundamental. La nueva entidad busca convertir las manifestaciones culturales en un vehículo para promover la educación, generar empleo y defender el medio ambiente. A ello se suma una especial dedicación al estudio, conservación y valorización del patrimonio histórico y arqueológico local, intentando hacer de la cultura un elemento democratizador y al alcance de todos los grupos sociales.
Para materializar estos ambiciosos propósitos, los fundadores han desembolsado una dotación inicial de 30.000 euros en una entidad bancaria de la capital soriana. Con ello, la Fundación Renacere se marca también como meta ayudar en la gestión de los recursos existentes en la zona para rentabilizarlos, además de brindar apoyo financiero y logístico a otras organizaciones sin ánimo de lucro, construyendo fondos permanentes que permitan desplegar un flujo estable de recursos de la comunidad para la comunidad.