Los residentes de Nuestra Señora de Los Milagros de Ágreda participan en una excursión a localidad vecina y en dinámicas con estudiantes de Secundaria. La Diputación destaca estas iniciativas para promover el bienestar físico y mental.
La Residencia Nuestra Señora de Los Milagros de Ágreda, centro dependiente de la Diputación de Soria, ha vivido unos días que han dejado un grato recuerdo entre sus usuarios. Toda vez que la institución busca promover una vida activa, el calendario semanal se ha llenado de propuestas que trascienden los muros del recinto para conectar a los mayores con el entorno y las nuevas generaciones.
El inicio de la semana estuvo marcado por la tradición, ya que el lunes los residentes se desplazaron hasta Ólvega con motivo de las fiestas patronales en honor a la Virgen de Olmacedo. Allí, participaron en una peregrinación hasta la ermita, donde entregaron un centro floral elaborado por ellos mismos durante los talleres ocupacionales. Tras asistir a la eucaristía en la parroquia, la jornada continuó con el tradicional almuerzo de la culeca en el entorno del templo.
El buen tiempo y el sol acompañaron durante toda la salida, propiciando un ambiente festivo. La excursión resultó especialmente emotiva para aquellos usuarios que son naturales de la localidad olvegueña, habida cuenta de que pudieron reencontrarse con una costumbre profundamente arraigada a sus recuerdos de juventud y a sus orígenes.
Cambiando de tercio, el martes el centro abrió sus puertas a la juventud agredana. Los mayores recibieron la visita de un grupo de alumnos de cuarto curso de Educación Secundaria Obligatoria, acompañados por su profesor de Educación Física, Eliel. Los propios estudiantes fueron los encargados de diseñar y organizar diversas dinámicas pensadas específicamente para compartir con los jubilados.
La mañana transcurrió entre juegos de mesa, animadas conversaciones y abundantes risas, demostrando la sintonía entre ambas generaciones. Tal ha sido el éxito de esta cercanía que la experiencia volverá a repetirse el próximo martes con otro grupo de escolares del mismo curso.
Por parte de la institución provincial y el propio personal de la residencia han destacado el valor incalculable de este tipo de iniciativas. Según han explicado, tanto las salidas culturales como los encuentros intergeneracionales resultan fundamentales para trabajar el bienestar físico y mental, favoreciendo de este modo la convivencia y combatiendo la soledad no deseada.