La Junta modifica la normativa para que las instituciones provinciales asuman también el cierre de agrupaciones municipales, una decisión que busca simplificar trámites en los ayuntamientos más pequeños.
El Consejo de Gobierno ha aprobado hoy un cambio normativo que amplía las competencias de las diputaciones provinciales en la organización de los pequeños municipios. A partir de ahora, no solo podrán crear agrupaciones de ayuntamientos para compartir personal clave, sino también disolverlas cuando dejen de ser útiles.
Estas agrupaciones permiten a varios municipios sostener de forma conjunta puestos esenciales, como los de secretaría-intervención o tesorería, fundamentales para garantizar la legalidad administrativa y la gestión económica local. Hasta ahora, su constitución dependía de las diputaciones, pero su disolución seguía otro procedimiento, lo que generaba cierta rigidez.
La Junta defiende que el cambio aporta coherencia al sistema y permitirá adaptar con mayor rapidez la organización municipal a las necesidades reales del territorio. La medida afecta a municipios de menos de 20.000 habitantes, que son la inmensa mayoría en la Comunidad.
El alcance de estas agrupaciones es amplio: actualmente existen 614 en Castilla y León, que agrupan a 1.699 ayuntamientos, tres de cada cuatro del total. Además, sostienen más de un tercio de los puestos de funcionarios habilitados a nivel nacional en la Comunidad.
La reforma también actualiza la normativa autonómica para alinearla con la legislación estatal vigente, en un contexto en el que la falta de personal cualificado y la dispersión territorial siguen marcando la gestión diaria de los pequeños municipios.