La provincia encara un sábado gris y fresco, con temperaturas más propias de marzo que de mediados de mayo en comarcas como Almazán y El Burgo de Osma.
El tiempo continúa dejando un ambiente plenamente otoñal en la provincia de Soria. Tras las lluvias y el descenso térmico de las últimas jornadas, este sábado llega marcado por los cielos muy nubosos, el fresco generalizado y unas temperaturas que siguen lejos de los valores habituales para esta época del año, según la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
En la capital soriana la jornada arranca con termómetros cerca de los 0 grados durante las primeras horas del día, en un amanecer especialmente frío para mediados de mayo. Las máximas apenas alcanzan los 13 grados, en una jornada con sensación térmica desapacible debido a la humedad y al viento flojo del norte y nordeste. El cielo permanece cubierto prácticamente durante todo el día, aunque las precipitaciones pierden intensidad respecto al viernes.
La situación es muy similar en Almazán, donde el ambiente sigue siendo frío desde primera hora de la mañana. Las mínimas vuelven a caer hasta valores próximos a los 2 grados, mientras que las máximas rondan los 15. La nubosidad domina durante toda la jornada y no se descartan algunas lloviznas débiles y dispersas, especialmente durante la mañana.
En El Burgo de Osma el mercurio también se mantiene contenido para estas fechas. La villa burgense amanece con temperaturas cercanas a los 3 grados y máximas alrededor de los 16, dentro de un ambiente fresco y húmedo que obliga de nuevo a sacar el paraguas y el abrigo en pleno ecuador de mayo. Los cielos continúan muy nubosos, aunque con tendencia a una ligera mejoría conforme avance la tarde.
La AEMET mantiene además el predominio de viento flojo del noroeste en buena parte de la provincia, lo que contribuye a reforzar la sensación de frío. Después del episodio casi invernal vivido durante los últimos días, con nieve en cotas relativamente bajas para la época, la estabilidad irá ganando terreno poco a poco durante el fin de semana.
Las previsiones apuntan a que la próxima semana traerá un cambio más notable, con un ascenso progresivo de las temperaturas y valores mucho más propios de finales de primavera. Mientras tanto, Soria sigue viviendo un mes de mayo atípico, más cercano al otoño que al inminente verano.