La terrible campaña del C.D. Numancia ha llegado a su fin con una cruel semifinal de play off ante el Poblense en Sa Pobla. Los rojillos no hicieron los deberes en cas y lo han pagado en Mallorca.
Pues ya no hay más. La temporada en Segunda RFEF se ha terminado para el C.D. Numancia. Y sí, otra vez va a competir en Segunda RFEF. Una pesadilla que, si bien en el titular señalo que ha concluido, parece que no va a tener fin nunca. De hecho, solo ha concluido una parte de la pesadilla, la tercera temporada en la categoría perdiendo los play off de ascenso. Siempre siendo el mejor equipo de su grupo y haciendo las cosas mal en la temporada regular. Sin proyecto real para ascender. ¿De qué sirve pensarnos que sí lo hay, si cada vez que finaliza la campaña 20 jugadores se van? Este año no va a ser menos. Un año para olvidarlo ya. Lleno de sufrimientos, donde casi no se entra en la fase de promoción y donde se ha perdido ante un equipo que no tiene un nivel estratosférico. Y de lo primero que me acuerdo es de la frase que pronunció Patricio de Pedro, cuando reconoció que la presión hizo que cesaran a Aitor Calle. No sé si lo habría hecho mejor que Segovia y Rodríguez, pero habría una continuidad en el proyecto que tanta falta hace.
Soy consciente de que es la crónica del último partido del C.D. Numancia en la 2025/2026, donde se ha vuelto a fracasar en el objetivo, pero me cuesta mucho concentrarme al pensar en todo lo que ha rodeado al Numancia este curso. Una planificación inicial hecha para un entrenador que no duró más que un par de jornadas y cuya plantilla tuvo que adaptarse rápidamente a la propuesta del nuevo míster. Un invierno en el que nadie sabe si se hicieron los fichajes dando la mano al entrenador, pues muchos de los incorporados en la ventana de enero apenas han contado con minutos. Una temporada para olvidar, de principio a fin, donde todo ha sido un caos. Dos incorporaciones de Independiente del Valle que, conjuntamente, han sumado poco más de 120 minutos desde que llegaron.
Siete. Esos son los minutos que ha tardado el Poblense en pegarle la bofetada al Numancia. Antes de nada, recordar que en un pésimo partido de ida ganó el Poblense 0-1 en Los Pajaritos, con gol de Alarcón. Y hoy ha perdido 2-1. Y, precisamente Alarcón ha sido el encargado de anotar el 1-0 en el minuto 7. Los baleares han sacado una contra rápida, con un centro envenenado, fatal defendido por la zaga rojilla, que Alarcón se ha encontrado para fusilar a Iván.
El Numancia ha intentado reaccionar, primero en el minuto 19, cuando Jony, tras un centro perfecto de Alain no ha sido capaz de definirn a puerta con la testa, inexplicablemente, un gol que Jony te falla 1 de cada 5 veces. Después ha aparecido Buyla, que ha pegado un zapatazo desde la frontal en el minuto 30 y el balón se ha estrellado contra la madera. Lo poco que ha propuesto el Numancia, no ha salido. Y el choque se ha ido a vestuarios con ventaja para los locales, un 1-0 que, en realidad, era un 2-0 en el global.
La reacción real del Numancia ha llegado en el minuto 60. Moustapha, que estaba haciendo una temporada muy deficiente, ha escondido el balón en el área y Penyafort le ha derribado. Penalti claro. Y Jony no ha desperdiciado la oportunidad, pegándola al centro de la portería. Dos balas había gastado el pistolero, una con efectividad. Ángel ha movido el banquillo, dando salida a Escardó y Bonilla. Y los dos han cumplido. Primero ha sido Escardó, en el 75, marchándose de sus marcas en el área y metiendo un balón que ha obligado a reaccionar a Sabater. Después Bonilla, en el 77, con un centro perfecto a Jony, que volvía a rematar suave, desperdiciando su tercera bala.
El Numancia se ha volcado al ataque, con Matos entrando por Alain, pero sin generar peligro. Y en el minuto 88 todo se ha dio al traste. Puede ser por los nervios o por las prisas, pero no se puede permitir que el equipo haya fallado ahí en la salida de balón y el Poblense te monte un 3 contra 2 para que Prohens sentencie tu temporada.
Y todo sigue igual. Otro año que el Numancia vuelve a estar en el fango. En un pozo que parece más profundo que la Fosa de las Marianas. Y nada indica que algo vaya a salir bien en todo esto. El Numancia sigue en Segunda RFEF en una de las peores temporadas recientes del club a nivel de institución, con su filial bajando de Tercera a Regional y un primer equipo incapaz de competir ante unos rivales que no eran los mejores de la categoría en el Grupo I. Un Numancia que deja el sello de la mediocridad en un año terrible, en el que casi no se meten ni en play off. El objetivo vuelve a marcarse con una cruz roja. Y no es cuestión de suerte. Es cuestión de no ser mejor que tuss rivales. Seguro que van a llegar días muy movidos en Soria, sobre todo, en las oficinas del club. Unos días que pueden ser decisivos para que la crissis deportiva del club se revierta y no derive en una crisis institucional (que ya la hay) y resulte fatal para el equipo y para Soria.