Los tapices estarán terminados a las 11:00 horas y se retirarán a partir de las 15:00 horas con un dispositivo especial de limpieza.
El Burgo de Osma ultima los preparativos para uno de sus días más emblemáticos del año, el Corpus Christi que tendrá lugar el domingo 7 de junio. En esta edición, se espera que entre 200 y 250 voluntarios colaboren estrechamente para vestir el imponente patrimonio del municipio con alfombras florales y de serrín, creando una exposición de arte efímero que atrae a cientos de visitantes.
El trabajo previo es fundamental y comienza mucho antes del domingo de celebración. Según explica Elías Alonso, concejal de festejos del Ayuntamiento de El Burgo de Osma, "los voluntarios arrancan las labores después de Semana Santa", fecha que marca el inicio de la cuenta atrás para el Corpus. Para la elaboración de los tapices, han llegado a la villa tres camiones enteros cargados de viruta desde Casarejos. Este material es teñido cuidadosamente por cada cuadrilla, que elige sus propios colores y dibujos para dar vida a las calles.
El proceso artístico comenzará el día 6, cuando se proceda a pintar con tiza en el suelo los diseños que servirán de guía. En total, se instalarán unas 15 alfombras distribuidas estratégicamente entre la Plaza Mayor, la calle Real y la Plaza de la Catedral, además de otra en la plaza de Osma.
El domingo, el trabajo de relleno con el serrín de colores se intensificará con el objetivo de que la obra completa esté terminada sobre las 11:00 horas. La meteorología será, como siempre, un factor determinante: "Cruzaremos los dedos para que no llueva por la noche porque nos complicaría mucho la labor", confiesa el edil burgense.
Tras la procesión con la custodia del Santísimo Sacramento, el arte desaparecerá de las calles para que la villa recupere su pulso habitual. El Ayuntamiento ya tiene preparado un dispositivo especial de limpieza con camiones y barredoras que actuará a partir de las 15:00 horas.
Ante la brevedad de la exposición, Alonso reivindica el valor de este esfuerzo colectivo comparándolo con otras grandes tradiciones: "Las fallas también se queman… el arte efímero no puede durar más". Para el concejal, esa fugacidad es precisamente lo que define la fiesta: "Es cierto que las alfombras son efímeras, pero eso las hace todavía más especiales", asegura.