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CAPITAL

Un sacerdote soriano, presentador de la campaña nacional de ‘Infancia Misionera 2015’

Cisneros (dcha.) con el joven Marlon, en la presentación de la campaña.
Cisneros (dcha.) con el joven Marlon, en la presentación de la campaña.
Actualizado 14/01/2015 19:12:50

Alberto Cisneros, destinado en Nicaragua, explica cómo se desarrolla esta iniciativa de difusión cristiana en el ámbito infantil.

Infancia Misionera trabaja desde 1843 para la promoción y formación de los niños del mundo. Esta mañana, en la rueda de prensa de presentación de la Jornada, que se celebrará el próximo 25 de enero, un misionero soriano en Nicaragua, Alberto Cisneros, y un joven que ha recibido su ayuda desde niño, han testimoniado cómo la Iglesia acompaña a la infancia desprotegida y han hecho presente el lema de este año “Yo soy uno de ellos”. Para animar a los niños españoles a participar de esta Jornada, Infancia Misionera España ha convocado un Concurso de Cuentos –cuyo resultado se ha hecho público hoy-; y ha creado la App Infancia Misionera, que habla a los pequeños en lenguaje digital.

“Yo soy uno de ellos porque he crecido gracias a la ayuda de muchas personas generosas”, ha afirmado Marlon González en la presentación de la Jornada de Infancia Misionera. Este joven de 23 años, tras fallecer su madre y quedarse sin casa, fue acogido siendo un niño en la Casa Hogar Nuestros Pequeños Hermanos de Nicaragua. Allí encontró a “su familia” y un futuro: le acogieron a él y a sus tres hermanos y les ofrecieron un hogar y una formación. “Nuestros Pequeños Hermanos”, fundada por el Padre Wasson en 1954 ha acogido desde entonces a más de 17.000 niños en las nueve casas que tienen en Caribe y Centroamérica. “Desde que llegué, mi vida cambió”, afirmó el joven. “En estos años me he preparado para la vida. Soy fruto del trabajo de los misioneros”. Marlon ha explicado cómo en la actualidad estudia ingeniería informática y, movido por el agradecimiento, dedica gran parte de su tiempo a ayudar en la Casa. “A mí me han ayudado, así que yo siento la necesidad de ayudar también”.

En esta Casa trabaja -o como él dice, “sirve”- Alberto Cisneros, misionero en Nicaragua. Desde que descubrió la fe y su vocación sacerdotal en una experiencia de #VeranoMision con los combonianos, siempre sintió el deseo de partir a la misión. Después de varios años de espera, el obispo de Osma-Soria, monseñor Gerardo Melgarle permitió empezar esta nueva etapa como responsable de pastoral de la Casa Hogar Nuestros Pequeños Hermanos. “Yo soy célibe, pero me convierto en padre de 300 niños”, ha explicado el misionero. “Dios nos los ‘presta’ para sacarlos adelante”. Según ha explicado, se encarga de acercar a los niños al amor de Dios, pero siempre se le puede ver en la cocina, o trabajando en el campo. “Un padre de familia tiene que hacer de todo”. Cisneros ha contado cómo acogen a niños que han sufrido el abandono, el acoso, incluso la explotación y les ofrecen una casa donde sentirse miembros de una sola familia. Esta iniciativa, que sobrevive exclusivamente de la Providencia, tiene cuatro pilares: estudio, trabajo, respeto y amor a Dios. “Cuando me acuesto doy gracias a Dios por poder ayudar a estos niños, que han sufrido mucho”.

La lucha por la promoción integral y formación de la Infancia del mundo ha sido el objetivo de la Obra Pontifica de Infancia Misionera desde los inicios. Anastasio Gil, director nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP) ha explicado cómo esta iniciativa reunió en todo el mundo 15.665.532,98 euros, que se destinaron íntegramente a 2.868 proyectos de educación, salud y evangelización de los más pequeños. Los niños españoles, según ha expresado, han sido muy generosos con las necesidades de otros niños. En 2014 enviaron más de dos millones de euros. Para fomentar este espíritu de generosidad, Infancia Misionera trabaja a lo largo de todo el año a través de la revista infantil ‘Gesto’ y de actividades como Sembradores de Estrellas, o los Festivales de la Canción Misionera. Este año, como novedad, OMP ha lanzado la App Infancia Misionera, en la que los niños podrán iniciarse a través del juego en la misión de la Iglesia. También ha organizado un Concurso de Cuentos.

Un niño de Orense, ganador del Concurso de Cuentos

En la rueda de prensa se ha hecho público el fallo del Jurado de la fase nacional del Concurso de Cuentos de Infancia Misionera. El Jurado eligió el cuento ganador y dos menciones especiales, tal como constaba en las bases del Concurso. Por petición expresa del Jurado, se ha otorgado un premio extraordinario para el mejor de los cuentos creado por un niño menor de 8 años, en reconocimiento al esfuerzo y creatividad acordes a su corta edad:

De los más de 70 relatos, los que mejor han expresado el lema ‘Yo soy uno de ellos’, han sido:

Cuento ganador:

‘Misioneros’: Carmelo Gálvez Alvariño, de 1º de la ESO del Seminario Menor Inmaculada de Ourense

Menciones especiales:

‘Yo soy uno de ellos’ (Querido mundo): Andrea Prieto García, de 6º de Primaria del Colegio San Prudencio de Vitoria-Gasteiz

‘Yo soy uno de ellos’: Adrián Fernández Ucero, de 3º de Primaria del Colegio Amor de Dios de Toro (Zamora)

Premio especial menor de 8 años:

‘Yo soy uno de ellos’: Carmen Sánchez, de 2º de Primaria del Colegio Cumbre School de Valencia

El ganador recibirá un ordenador portátil, y las menciones especiales serán premiadas con sendos e-books. Los premios se entregarán el próximo sábado 24 de enero, en el Hospital San Rafael de Madrid.

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