Ir a la versión móvil App para iOS App para Android en Google Play
Síguenos en twitter Estamos en Facebook Youtube
Noticias de Soria - SoriaNoticias.com
La dehesa de Fuentecantos, espacio clave en la migración del carricerín cejudo

La dehesa de Fuentecantos, espacio clave en la migración del carricerín cejudo

PROVINCIA
Actualizado 03/09/2019 16:59

Durante este año se ha vuelto a comprobar, con varias sesiones de anillamiento, la importancia de la dehesa de Fuentecantos en el contexto global de la migración del carricerín cejudo en Europa.

La campaña 2019 se cierra como uno de los mejores años en lo que respecta a los trabajos científicos que el grupo local Seo-Soria lleva desarrollando con el carricerín cejudo.

A partir del primer anillamiento de un ejemplar de esta especie en la provincia de Soria, el 16 de agosto de 2010, el grupo local ha venido trabajando para conocer más acerca de sus migraciones, sus necesidades en cuanto al hábitat y su comportamiento. Los trabajos siempre han estado centrados en un pequeño humedal cercano a Garray, en el término municipal de Fuentecantos. Hasta ahora, es el único lugar donde se ha citado en toda la provincia, de ahí su importancia ya que además, dicho espacio posee unas características muy singulares en cuanto a vegetación y régimen hídrico, que se encuentran en muy pocos lugares, haciendo de este espacio un verdadero baluarte para los descansos del carricerín en sus viajes anuales al continente africano.

El carricerín cejudo (Acrocephalus paludícola) es un ave de pequeño tamaño que frecuenta zonas palustres y que actualmente está considerado el paseriforme más amenazo de Europa. Sus poblaciones mundiales se encuentran restringidas a las zonas templadas del este de Europa, en una franja comprendida entre Alemania y los Urales, encontrándose los principales núcleos de reproducción en Bielorrusia, Ucrania y, sobre todo, Polonia.

Esta especie está considerada como 'Mundialmente amenazada' por el extremado declive de sus poblaciones en los últimos años, donde ha desaparecido como reproductor en buena parte de Europa occidental. Esta paseiforme, pertenece a una especie insectívora que pasa el invierno en el África tropical occidental, al sur del Sahara. Y tan solo se la puede detectar en la Península en los pasos migratorios, tanto el prenupcial (entre marzo y mayo) como el postnupcial (entre julio y octubre), siendo la segunda quincena de agosto el momento álgido de paso para la especie.

Según el grupo local de la Sociedad Española de Ornitología (SEO) en Soria principales problemas de conservación para el carricerín se relacionan con la destrucción o alteración de los hábitats de reproducción, de los lugares de reposo durante la migración o de las áreas de invernada. "En España, estos problemas se centran en la alteración o desaparición de las zonas húmedas, de las que depende durante su migración, bien por desecación (urbanización, transformación agrícola, etc) o por contaminación", han apuntado en la agrupación.

También el "desconocimiento general" de la especie ha sido uno de los problemas a la hora de poder gestionar correctamente sus poblaciones. Pero debido a los estudios de los últimos años se cree que la mayor parte de la población europea atraviesa la península ibérica durante la migración otoñal, de camino a su área de invernada en África. Motivo por el cual los humedales españoles del centro peninsular tienen una importancia aún mayor y debe hacerse una buena gestión en todos ellos para no perder y, si es posible, ampliar las zonas húmedas favorables para este. "Esta es la razón principal por la cual, los ornitólogos y anilladores sorianos, centran sus esfuerzos en verano para estudiar al ave en la dehesa de Fuentecantos, ya que la supervivencia del carricerín está ligada a estos lugares de gran valor ecológico", han afirmado en SEO-Soria.

Este año, se ha batido récord de anillamiento, con 46 ejemplares capturados, de los cuales 29 son nuevos -no anillados por nosotros en años anteriores-. Uno de estos portaba anilla francesa, estando a la espera de poder recibir más datos para saber cuándo fue anillado. Además, se ha podido comprobar que hay ejemplares que han pasado más de 15 días alimentándose en la dehesa acumulando grasas para poder acometer los 10.000 kilómetros que separan sus zonas de cría de sus cuarteles de invierno.

Comentarios...