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REPORTAJES

Ya están todos los belenes colocados en sus montañas

Actualizado 25/12/2016 10:22:27

Como todos los años, se cumplen las tradiciones y los clubes de montaña y aficionados ya han subido los belenes a las montañas. Ayer, día de nochebuena, se cumplió con la última tradición y se llevó también el nacimiento en piraguas por el Duero, lo puedes ver aquí.

El belén es una tradición navideña. Y poner belenes en montañas es una tradición soriana navideña. Quizá el más antiguo sea el que se sube al Pico Urbión el fin de semana anterior a la Nochebuena que data del año 1963 cuando el Centro Excursionista Soriano comenzó con la tradición subiendo por la Laguna Negra. Hoy en día, siguen acudiendo cientos de personas el domingo previo al 25 de diciembre como una "quedada popular". La gente va en grupos o en cuadrillas; pero no hay una salida organizada.
Quien sí tiene una salida organizada es el Club de Montaña de Urbión, de Duruelo, que recogió esta tradición en los 80 y comenzó a subir en sábado hace ya unos años para facilitar a sus participantes la vuelta a casa el domingo y poder disfrutar tranquilamente la jornada hasta bien entrada la noche. Después de la ruta, se juntan a comer y cantan villancicos para festejar la Navidad. El presidente de este club, Félix Albina, recuerda que al principio no subía tanta gente, "había menos afición a la montaña"; pero ahora, se ha convertido en una de las actividades que cuenta con más público y llegan a reunirse hasta 60 personas para hacer la ruta. "Incluso hay quien viene desde Burgos o Zaragoza sólo para este día. Luego con la comida pasamos una jornada de convivencia muy divertida".
Ellos suben desde Duruelo con coches unos 7 u 8 kilómetros, cuando pueden, hasta la Fuente del Berro a unos 1.500 kilómetros de altura. Desde ahí comienzan a andar hasta el pico de Urbión. Pero ha habido años que han tenido que subir andando casi desde el pueblo porque la nieve o el hielo no permitía el acceso con vehículos. Salen a las ocho de la mañana y suelen bajar a mediodía.
Esta tradición comienza cuando "grandes aficionados a la montaña, verdaderos amantes de la montaña, decidieron poner un belén en el Pico Urbión cada año. Subían mucho menos preparados y con peores condiciones que las que hay ahora".Como mucho había 15 personas y se dejaba el belén todas las Navidades, algo que ahora es impensable porque "hay años que el nacimiento que se pone no llega ni al día siguiente. Por eso se pone un belén simbólico, para que no se pierda la tradición". Y se pueden encontrar hasta 6 u 8 nacimientos que dejan todos aquellos que han querido subir.
Por supuesto a esta actividad puede acudir cualquier persona, no sólo los miembros del club, lo único que se pide es que quien se decida a hacer la ruta con ellos lo hagan de una forma consciente y con los materiales adecuados. El presidente del Club nos recuerda que aunque abajo, en el pueblo, haga muy buen día, arriba, en la montaña, no sabemos lo que va a pasar.
Pero no sólo de belenes en montañas vive Soria. Hay otra curiosa tradición que consiste en llevar un belén en piraguas por el Duero el mismo día de Nochebuena. Lo transportan desde la Pasarela de Sotoplaya hasta la Isla del Peñón y también dependen de las condiciones climatológicas. "Ha habido años que ha sido necesario romper el hielo con las piraguas para poder acceder y otros, los menos, que simplemente ha sido imposible". Pero también en otras ocasiones han tenidoque apañarse con cuerdas, nos cuenta Juan Carlos, del Club de Piragüismo.
Este belén se coloca en el Duero desde el año 1981 y está abierto a cualquiera que desee ir con su piragua o que se acerque por el paseo andando. La tradición surgió de forma paralela a la de la montaña, cuando un grupo de aficionados pensó que si se subía al Urbión, también podía ponerse un belén en el Duero. A esta actividad, un poco menos masificada, acuden desde diez hasta treinta personas dependiendo del tiempo que haga. Cuando hace calor más y viceversa cuando hace frío.
Desde el Club de piragüismo aseguran que, sea como sea el tiempo, seguirán manteniendo la tradición porque es "entreñable" juntarse todos con sus piragüas y navegar por el Duero.

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