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Fernando Ligero, de la AECC soriana: “Me voy de la presidencia habiendo conocido, un poco, qué es la vida”

Fernando Ligero, de la AECC soriana: “Me voy de la presidencia habiendo conocido, un poco, qué es la vida”

REPORTAJES
Actualizado 15/12/2019 10:05
Patxi Veramendi

Después de 13 años de intenso trabajo, Fernando Ligero Fraile de Tejada dejará a principios del año 2020 la presidencia de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Soria. Unos nuevos estatutos aprobados en 2018 obligan a que, al igual que ocurrirá con responsables en otras provincias, el presidente soriano tenga que dejar el cargo, para facilitar un cambio generacional.

Pregunta: El pasado 9 de noviembre cumplió 13 años al frente de la Asociación Española contra el Cáncer en Soria. ¿Por qué abandona el cargo, son muchos años?

Respuesta: Es mucho tiempo sí. Pero me marcho porque en 2018 modificaron los estatutos, y uno de los cambios es la limitación de las presidencias y su renovación, para que se incorporen personas más jóvenes. En la Asociación hay un momento de evolución muy fuerte, con nuevos retos y estrategias, como la incorporación de nuevas tecnologías, que requieren renovación.

P: ¿Con qué se va, después de tanta dedicación y experiencias?

R: Me voy con el recuerdo y el cariño de tanta gente que he conocido. Y aprovecho para despedirme -no podré hacerlo personalmente con todos-, y para agradecerles su apoyo y colaboración. Hemos hecho muchas cosas y eventos.

Me voy habiendo conocido, un poco, qué es la vida, qué es la enfermedad del cáncer. El agradecimiento de tanta gente me lo llevo en el alma, porque en todos estos años no he visto una mala cara. Me llevo muchas vivencias, que te hacen mejor persona.

Un amigo vino a darme un donativo, y me dijo que sería el último. Yo le contesté que no sería para tanto..., y se murió al día siguiente. Esas cosas llegan.

P: ¿Supongo que tendrá muchas historias familiares y personales en el recuerdo?

R: Sí. Pero esas historias se quedan entre nosotros, estamos acostumbrados a no comentarlas

P: ¿La muerte está demasiado presente en una asociación como la que preside?

R: No, que va. Tenemos un taller de terapia de cáncer de mama, y es un jolgorio, por la alegría y las ganas de vivir que se respira. Me llamó mucho la atención, también, al segundo año de mi presidencia, la fiesta que se organizó en un encuentro regional de mujeres afectadas por cáncer de mama, que me tocó organizar. Era genial. Pero, ¿esas mujeres son las enfermas?, me preguntaba...

Otra dimensión de la vida

P: ¿Sabemos enfrentarnos, como enfermos o familiares, a la realidad del cáncer?

R: Esta enfermedad da otra dimensión de la vida. Se aprende a vivir más el presente que el futuro, y eso que el futuro hay que verlo con mucha esperanza, por los altos porcentajes de superación de la enfermedad que hay. De casi el 90% en el cáncer de mama, de porcentajes similares en el de próstata o colon. Es cierto que todavía hay tipos de cáncer con menos curación, los de órganos con células más blandas, pero por eso insistimos en la investigación.

La supervivencia se valora en los pacientes que han superado la barrera de los cinco años con la enfermedad. Es muy importante cuando el médico te dice que de esto no te mueres. La tecnología y la investigación avanza, y la cronificación de la enfermedad también es algo muy positivo. Antes, decir cáncer era pensar en muerte, pero ya no es así.

P: ¿Pero volviendo a la pregunta anterior, ¿sabemos afrontar esta enfermedad?.

R: Vamos sabiendo. El esfuerzo de las asociaciones, como esta, nos está enseñando. No tenemos que afrontarla desde el dramatismo. La Asociación es un puente de comunicación, que se entiende mejor, entre la ciencia y la sociedad. En el medio hay muchas personas, como investigadores y médicos que trabajan mucho. Se ha pasado de venir a la Asociación casi a escondidas, con miedo, a venir abiertamente, con tranquilidad, para decir que me han detectado un cáncer. La sociedad ha aprendido mucho en prevención, detección, en conocer y enfrentarse a la enfermedad con más normalidad, porque su incidencia en la sociedad es grande, y puede pasarle a cualquiera.

P: Hablaba de investigación. ¿El Estado está a la altura?

R: Lamentablemente, y aunque es cierto que toda ayuda nos parece poca, el Estado nunca ha estado a altura. Su inversión para investigación está en un nivel muy por debajo del europeo.

Nuestra Asociación es la entidad privada que más invierte en investigación en España, unos 70 millones de euros en esta década. Hemos logrado nóminas estables para los investigadores, hemos conseguido que algunos regresaran después de irse a otros países... Pero la investigación sigue siendo insuficiente. Por eso hemos pedido al Gobierno un plan nacional de investigación. Un parón en una investigación significa un retroceso de diez o quince años.

En Soria dimos el pasado año 80.000 euros para investigar, que está muy bien para nuestra provincia. Esta aportación ha ido creciendo, gracias a la celebración del ‘camino contra el cáncer’. En el último, realizado recientemente, participaron casi 11.000 personas. Todo un éxito.

P: ¿Qué servicios ofrece la Asociación Contra el Cáncer?

R: Trabajamos tres pilares. La prevención, información y acompañamiento a enfermos y familiares; el apoyo psicológico con profesionales; y la investigación, de la que hemos hablado.

En el hospital tenemos un servicio de consultas de primer impacto, cuando a los enfermos o a la familia les dan la noticia de que tiene la enfermedad. Se ofrece orientación sanitaria, social, económica y psicológica. También tenemos acompañantes voluntarios en el hospital, que tienen un gran papel y no es fácil encontrarlos. Y es importante recordar que todos los servicios son gratuitos.

P: ¿Cuántos socios hay en Soria, y cuál es el futuro?

R: Cuando empecé eran unos 200, muchos de ellos ayuntamientos, que con la pasada crisis se marcharon. Ahora somos unos 1.200 socios, que pagan la cuota que quieren y como quieren. El presupuesto ronda los 200.000 euros, y el futuro es muy bueno, ya que tenemos una Asociación estable y bien implantada, con una buena sede gracias al apoyo de la propia Asociación, y de las instituciones locales sorianas, como el Ayuntamiento de Soria y la Diputación. Estamos muy animados y trasladamos este sentimiento. Y el ánimo es muy importante en el sistema inmunológico de los enfermos

Los inicios

P: ¿Por cierto, cómo llegó a la presidencia de la Asociación Contra el Cáncer de Soria. Tuvo alguna relación con la enfermedad?

R: Bueno, viví la enfermedad porque mi padre murió de un tumor. Pero eso no fue lo que me atrajo. Yo participaba en unas tertulias deportivas en la Cadena Ser, y uno de mis contertulios, el doctor José Miguel Galparsoro, me pidió el favor de que asumiera la presidencia de la Asociación, que estaba vacante. No tenía ningún conocimiento sobre el tema, pero me faltaban cinco años para jubilarme -era técnico de Hacienda-, consulté a mi familia que me animó, y -como no puedo estar quieto- acepté el cargo. El primer año lo pasé muy mal, no podía seguir la velocidad de crucero que llevaban en otras provincias, lo que me obligó a prepararme y leer mucho.

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