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Ruta: visita al cementerio de La Muedra

Ruta: visita al cementerio de La Muedra

PROVINCIA
Actualizado 26/02/2020 08:44

La localidad de VINUESA, conocida como la perla o la corte de pinares, ofrece un amplio abanico de posibilidades turísticas, aprovechando su privilegiado entorno natural. Una de esas opciones, menos conocida y más singular, es la visita al cementerio de la muedra, localidad desaparecida y sumergida en el embalse de la cuerda del pozo. Se disfrutará de los pinares visontinos y algunos lugares especiales del embalse.

Esta pequeña ruta, que bordea el embalse de la Cuerda del Pozo, y acaba en el cementerio del pueblo desaparecido de La Muedra, puede hacerse en coche o andando: son unos 6,5 kilómetros. Hay que tener en cuenta que el embalse, ahora, se encuentra al 80% de su capacidad, por lo que el nivel del agua cubre buena parte de lo que se va a ver. No obstante, merece la pena este paseo.

El recorrido se desde el propio núcleo de Vinuesa, desde la plaza de la Soledad y calle Correderas, en dirección al campo de fútbol, para continuar hasta el puente que atraviesa el pantano.

El primer punto de interés es el puente romano, que se mantiene como puede y espera a que alguien lo salve, ya que la mayor parte del tiempo está sumergido. Se encuentra al final del actual puente, a la derecha.

Tras cruzar el puente, se continúa a la izquierda, por la pista forestal que lleva a varios lugares de interés, que -por este orden- son un mirador de aves, las ruinas de la antigua ferrería, los restos del pueblo de La Muedra y su torre de la iglesia (que sobresale por encima de las aguas del embalse), y el cementerio. El Campo Santo es el único lugar del pueblo que se salvó, al estar más apartado del núcleo urbano.

Su visita genera sensaciones extrañas e inquietantes, que concentra los recuerdos y el dolor de las familias que vieron cómo su pueblo, de 340 habitantes, se desalojó en 1936, para ser sumergido por las aguas unos años después. Es muy importante respetar este espacio.

Unos metros más abajo, en el pantano, todavía se mantienen las alineaciones de las calles y restos de las cimentaciones de las casas. Se mantiene la torre de la iglesia, que desafía al tiempo, y el tronco de un gran olmo. Se vuelve por el camino ya andado, y se puede llegar hasta la fuente de El Salobral, de agua sulfurada y buena para la piel. Hay que seguir la pista forestal, más allá del puente de acceso a Vinuesa.

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