Las experiencias obtenidas en Zamora son replicadas en la provincia, con actuaciones de desbroce y trabajos forestales específicos para la conservación de la especie.
Un proyecto conjunto de la Junta, Fundación Artemisan y la Universidad de León demuestra que la gestión del hábitat puede ser clave para recuperar las poblaciones de perdiz pardilla en zonas de montaña.
La investigación, desarrollada en el Parque Natural Lago de Sanabria y Sierras de Segundera y Porto (Zamora), ha confirmado que las actuaciones de conservación pueden revertir el declive de esta especie emblemática. Los científicos realizaron clareos de matorral y siembras de centeno en una zona núcleo de 4.500 hectáreas, monitorizando la evolución de la población durante más de dos décadas.
Los resultados son esperanzadores. En dos de las tres zonas estudiadas, la abundancia de perdices se incrementó hasta 1,68 veces tras implementar las medidas de gestión. Los valores más altos se alcanzaron entre 8 y 10 años después de iniciar las actuaciones, llegando a registrarse más de 13 perdices por cada 100 hectáreas.
La conservación de la perdiz pardilla es un desafío crucial, ya que la especie solo está presente en zonas de montaña por encima de 1.600 metros, con poblaciones en declive en los Pirineos, la cornisa Cantábrica y el Sistema Ibérico. La pérdida de hábitat es su principal amenaza.
La Junta de Castilla y León ya ha comenzado a replicar estas experiencias en otras zonas, como la Montaña Palentina y Soria, con actuaciones de desbroce y trabajos forestales específicos para la conservación de la especie.