Tras los arrastres y los embalsamientos, la tendencia es a la baja, por el momento.
El deshielo y las lluvias de los pasados días siguen manteniendo altos niveles en los ríos de la provincia. Es el caso del Duero en Garray, que hoy llegaba en torno a las siete de la mañana a su punto más alto, superando los 144 metros cúbicos de agua por segundo.
Las habituales orillas del cauce se veían ampliamente sobrepasadas, siendo anegadas las zonas de ocio y esparcimiento adyacentes al paso del río como hace años que no eran apreciadas.
La tendencia, a la baja, marcaba un notable descenso en los registros, bajando a los 110 metros cúbicos, descendiendo la altura a los tres metros, cuando la media es de 0,77.