La Comisión Territorial de Patrimonio Cultural aprueba la colocación de 20 dispositivos de vigilancia en la zona de bajas emisiones del centro histórico de la capital, estableciendo requisitos específicos para su integración en el entorno monumental.
El proyecto impulsado por el Ayuntamiento de la capital recibe autorización para implementar un sistema de control mediante cámaras de dos tipologías diferentes en el área protegida del Casco Histórico. Ocho de estos dispositivos se instalarán en zonas con especial protección por su valor patrimonial, como los alrededores de la Iglesia de Santo Domingo, el Palacio de los Condes de Gómara o la Iglesia de San Juan de Rabanera.
Los equipos de vigilancia, que incluyen tanto modelos de entorno (CTX) como de reconocimiento automático de matrículas (LPR), se ubicarán aprovechando infraestructuras existentes como fachadas y columnas de alumbrado público, minimizando así el impacto de las obras necesarias para su instalación.
Entre las condiciones establecidas por la Comisión destaca la necesidad de unificar los soportes de las cámaras con las señales de tráfico ya presentes, sustituyendo los postes actuales por otros de color gris grafito, acordes con la estética del conjunto monumental. Además, se ha determinado que los dispositivos previstos para la plaza de las Mujeres y la plaza del Olivo deberán colocarse en la fachada del antiguo Banco de España.
Para las ubicaciones con afección arqueológica, el organismo exige un control específico durante los movimientos de tierra, con el fin de evaluar la posible presencia de restos históricos bajo el nivel del suelo.
En la misma sesión, la Comisión ha analizado el informe sobre los trabajos arqueológicos realizados durante la rehabilitación del Parque de Santa Clara, otra iniciativa municipal. Esta intervención ha permitido documentar vestigios de las cimentaciones del ala sur del claustro del antiguo monasterio, así como elementos de las construcciones auxiliares que lo rodeaban.
Los hallazgos incluyen un tramo de conducción hidráulica de piedra, un empedrado tradicional y evidencias de los sistemas de solado utilizados en las últimas etapas de uso del edificio, elementos que aparecen reflejados en documentación histórica de los siglos XIX y XX.