Aunque no completó su mejor partido, el cuadro rojillo tiró de calidad y pegada para volver a la senda de la victoria ante la Gimnástica Torrelavega. Estos tres puntos son fundamentales para un grupo que necesitaba un espaldarazo antes de afrontar el tramo más importante de la temporada.
El Numancia y su afición necesitaban una tarde como la de ayer. Después del batacazo del último mes, los rojillos se reencontraron con el triunfo, venciendo por 3-0 a la Gimnástica de Torrelavega. Aunque el juego no mejoró, los de Aitor Calle tiraron de pegada para superar a un rival que tiene muy complicada su permanencia en Segunda RFEF.
El técnico optó por un once con numerosas novedades, obligado en parte por la plaga de bajas con la que contaba. Lo más destacado fue la revolución en el ataque con la entrada de Alain Ribeiro y Cristian Dieste. De esta manera, comenzó un partido en el que el preparador vasco se llevó una pequeña pitada al ser presentado por megafonía.
¿Qué cambió para que el Numancia, sin jugar mucho mejor que en otros partidos, ganara con solvencia? La efectividad y meter la primera. Carlos González, que no para de crecer con el paso de los choques, asumiendo responsabilidad, adelantó a los numantinos al poco de arrancar la contienda. El ariete tiró de calidad, llevando a cabo un gran control y marchándose de sus marcas para abrir la lata con una gran definición.
Tras ese gol, el duelo se igualó y los cántabros asumieron más protagonismo, pisando con insistencia campo contrario. Durante esos instantes, un run run empezó a resonar en un feudo que presentó una de las mejores entradas de la temporada con más de 2500 espectadores. Sin embargo, cuando peor estaba el equipo, el fútbol le con un gol en propia de la zaga cántabra.
Carlos González, que volvió a llegar a línea de fondo, tirando de desborde -es de los únicos jugadores capaces de marcharse de su rival con un único movimiento-, puso un balón al corazón de una defensa visitante que se lo introdujo en su propia portería. Tras ese gol, apenas pasaron más cosas, alcanzándose el descanso con 2-0. Lo mejor sin duda era el resultado.
En ese parón, llegó una de las noticias que más esperaba todo el mundo. Cristian Delgado regresaba a los terrenos de juego tras dos meses lesionado. Aunque no puede servir de escusa para lo que ha ocurrido en estas últimas semanas, el mediocentro es una pieza clave en el once numantino. Con él, el equipo juega mucho mejor, ya que es un auténtico pulmón, capaz de conectar varias partes del campo. Juntarlos a él y a Moustapha en la medular en este sprint final de liga me parece una de las mejores noticias que le podían pasar al Numancia.
Ya en la segunda parte, la dinámica volvió a ser la misma. Un encuentro en el que apenas pasaban cosas, pero en el que el Numancia estaba cómodo, sabedor de la diferencia de calidad existente. En uno de sus pocos acercamientos, Alain Ribeiro provocó un penalti que el mismo se encargó de transformar. El mediapunta también necesita ir recuperando sensaciones tras su lesión en el hombro. Después de verlo mal en los últimos encuentros, ayer dio un paso adelante, dejando muchas mejores sensaciones. Su papel en este equipo es crucial tanto a la hora de elaborar juego como para bajar balones.
En los últimos minutos, los visitantes pudieron hacer el tanto del honor. Sin embargo, Kuda, Laso y el palo lo evitaron, permitiendo a los rojillos conseguir una nueva portería a cero. En esos compases, Godson también tuvo unos minutos. En ese sentido, pienso que el ariete podía haber salido antes, ya que el partido estaba sentenciado. El delantero, que es una de las notas positivas que está dejando la temporada, tiene que foguearse en el primer equipo, ya que ha demostrado que está más que capacitado para echar una mano al equipo.
A pesar de todo esto, la noticia negativa llegó en forma de lesiones. Carlos González y Gexan no pudieron terminar el partido y podrían perderse los próximos choques. Las bajas no paran de asolar una plantilla que ha tenido que lidiar con muchas esta campaña.
Con todo ello, los de Aitor Calle sumaron un triunfo más que necesario para tomar aire y coger distancia en el segundo puesto, sin perder de vista el liderato. A tal efecto, considero que los numantinos pueden llegar a esa posición si firman un final de temporada perfecto, con cinco victorias. No obstante, es mejor centrarse en el partido a partido y ver cómo se llega a las últimas dos jornadas. El primer paso se ha dado. Ahora queda mejorar el juego para continuar aspirando a todo.