El próximo lunes 19 de enero está marcado en el calendario como el Blue Monday. Lejos de caer en el desánimo que sugiere esta fecha, la capital y la provincia ofrecen el escenario perfecto para transformar la jornada en una oda a la tranquilidad, aprovechando la naturaleza, la gastronomía de invierno y el ritmo pausado de la vida soriana.
La fórmula matemática creada por el psicólogo Cliff Arnall en 2005 determinó que el tercer lunes de enero es el día más triste del año. La suma del clima invernal, las deudas navideñas y la ruptura de los propósitos de Año Nuevo da como resultado esta fecha señalada. Sin embargo, Soria cuenta con los antídotos necesarios para revertir esta ecuación y apostar por lo que las nuevas tendencias denominan un Chill Monday: un día para bajar revoluciones y disfrutar de lo cercano. Frente al estrés y la melancolía, la propuesta es clara: reconectar con el entorno.
No existe en Soria un ansiolítico más natural que el sonido del agua. Los expertos en psicología ambiental coinciden en que el contacto con la naturaleza reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés. En este sentido, el paseo de San Saturio se presenta como la opción más accesible y efectiva. Recorrer la senda junto al río Duero, desde el Sotoplaya hasta la ermita del patrón, permite disfrutar de uno de los paisajes más emblemáticos de la capital. Aunque las temperaturas de enero invitan al abrigo, la belleza invernal del entorno, con la bruma matinal o la luz del atardecer sobre la piedra, ofrece una experiencia de desconexión inmediata.
Tan efectivo como este paseo por los márgenes del Duero puede resultar el visitar otros monumentos naturales de la provincia. Un paseo por la Fuentona puede ser igual de terapéutico, con un paisaje precioso. También acercarse al Cañón del Río Lobos para redescubrir la ermita templaria de San Bartolomé o recorrer una de todas las rutas que se encuentran en este espectacular espacio natural. O, incluso, sentarse en el mirador de La Galiana a observar el imponente paisaje, con Ucero y El Burgo de Osma en uno de los fondos, y el Cañón, con los buitres surcando los cielos, en otro. Visitar la cascada de la Toba es otro aliciente y otra gran opción para relajarse. No nos podemos olvidar se uno de los parajes naturales estrella de la provincia, la Laguna Negra, cuyo paseo hasta la misma siempre viene bien para refrescar la mente.
Enero es un mes clave en el calendario gastronómico soriano. Combatir la supuesta tristeza del lunes es mucho más sencillo frente a un plato de calidad. Actualmente, la provincia se encuentra en plena campaña de la Trufa Negra de Soria, un producto que protagoniza las cartas de numerosos restaurantes tanto en la capital como en la provincia.
Para quienes busquen algo más informal, la tradición del Torrezno de Soria supone un revulsivo anímico casi instantáneo. Disfrutar de este producto en cualquier establecimiento de la provincia, acompañado de un vino de la Ribera del Duero soriana, convierte cualquier lunes gris en un momento de disfrute.
No podemos olvidarnos de los dulces y los pasteles, aquellos de los que echamos mano siempre que estamos de bajón. Quizá sea abusivo encargar o hacer una tarta costrada, el postre emblemático de Soria, sin un motivo de celebración, pero la temporada festiva invernal ya ha comenzado en diferentes pueblos de la comarca de Pinares y es la excusa perfecta para combatir la tristeza con un rosco o unos sobadillos.
Para aquellos que prefieran alejarse del núcleo urbano, el monte Valonsadero ofrece una perspectiva diferente. A escasos kilómetros de la capital, este espacio natural permite realizar caminatas sencillas por sus senderos señalizados o simplemente contemplar el atardecer desde el mirador. La amplitud del paisaje y el silencio del monte en un día laborable facilitan la práctica del mindfulness o atención plena, una herramienta recomendada para gestionar la ansiedad que a veces acompaña al inicio de la semana.
Pero no es una opción que se limita solo a la capital. Los bosques y pinares se extienden a lo largo de toda la provincia, por lo que un paseo por el monte también es una buena opción para reconectar con uno mismo y desechar la idea de "el lunes más triste del año", con espacios que, con suerte, solo verán perturbado su silencio por el ruido que hacen los animales que habitan en el espacio.
Soria, ciudad de poetas, invita al recogimiento. Convertir el Blue Monday en un día relajante puede ser tan sencillo como visitar una de las librerías locales, adquirir una obra y disfrutarla en una cafetería. Releer los versos de Antonio Machado o las leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer en el mismo escenario que las inspiró aporta un contexto cultural que enriquece la experiencia del descanso. Sumergirte en una buena historia a lo largo del día puede hacer que todas tus preocupaciones desaparezcan de un golpe.
Más allá de los planes específicos, los especialistas en salud mental recomiendan varias pautas para afrontar estas fechas. Por ejemplo, recomiendan aprovechar las horas centrales del día para exponerse al sol, fundamental para sintetizar vitamina D y mejorar el estado de ánimo. Tambien indican que hay que evitar la frustración por los propósitos de Año Nuevo no cumplidos y establecer objetivos pequeños y alcanzables para la semana. Otro consejo se centra en el contacto social, ya que una conversación tranquila con amigos o familiares es uno de los mejores reguladores emocionales.
En definitiva, el Blue Monday es una construcción teórica que depende de la actitud con la que se afronte. Soria, con su calidad de vida y su entorno privilegiado, ofrece todas las herramientas para que este 19 de enero sea, sencillamente, un buen lunes.
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