La quinta columna de Patxi Irigoyen para Soria Noticias.
He tenido la oportunidad estos días de empezar a hacer turismo por la provincia de Soria. Sobre todo, por localidades de las que hace muchos años “me había olvidado” por la distancia, o simplemente por no haber planes para ir haciéndolo. Y este fin de semana lo hice. Volvía a ver parajes y sitios que ya sólo veía en alguna rara imagen de televisión local y provincial, o periódicos sorianos.
Morón de Almazán, Monteagudo de las Vicarías, Santa María de Huerta y Somaén fueron los visitados. Y acertamos. Claro que sería bueno haber estado en todos los que pasamos hasta llegar a ellos, pero la excursión tenía principio y fin, y sobre todo tiempo de inversión en la misma. Era complicado hacerlo con más contenido.
Y a partir de aquí viene mi reflexión. Nosotros no éramos un experto grupo de turistas por nuestra provincia. Hay quien, eso si, conocía a la perfección dónde íbamos y lo que había en cada lugar. Pero reconozco que yo no era esa persona. Y me duele reconocer, aunque debo hacerlo, que mi desconocimiento de mi provincia es importante. Y es culpa mía: qué duda cabe, pero a partir de aquí puede que tengamos la posibilidad de subsanar este “defecto” del que me acuso particularmente.
Todo lo que aprendemos en edad escolar y de jóvenes es casi imposible que olvidemos. Entre otras, porque suele ser precisamente en enormes experiencias. Y a lo que me conduce todo ello es a pensar en “conoce nuestra provincia”, que puede ser perfectamente el programa educativo del que todos los escolares de Soria habrían de beneficiarse en excursiones preparadas y ejecutadas como actividades propias de la enseñanza.
Desconocer la historia de uno suena a renunciar a muchas de sus posibilidades. No saber lo que podemos disfrutar en sinónimo de dejar pasar enormes oportunidades. Y creo que esta provincia las tiene. En cuestión de arte, de paisajes, de costumbres o de cualquier otra, Soria es una provincia enormemente desconocida. Y creo que nosotros mismos tenemos la solución a nuestro alcance. Me niego a pensar en que no nos interese acercarnos a los muchos rincones que se nos ofrecen, pero lo haríamos de una manera más constante y en mayor número si esto se hace de modo programado.
Carlos, alcalde de Monteagudo al que a fecha de hoy no conozco -o al menos no recuerdo haber conocido como tal Alcalde-, ha conseguido hacer de su pueblo un precioso rincón para todo el que llegue. Y lo hace ayudado -cómo no- de muchos de sus vecinos, pero está claro que lo hace. Monteagudo respira belleza por todos sus costados. Premiado por la Diputación de Soria, la localidad sabe que ahora es, también con la pertenencia a los “Pueblos más bonitos de España” espejo diario para muchos de sus visitantes. Y lo consigue de modo ejemplar. Con el cuidado de sus calles, con sus jardines preparados para simplemente alegrar la vista en sus calles, con sus monumentos, o con su embalse actualmente espectacular, y con la necesaria empatía de sus habitantes. Olé por Monteagudo.
Únete al universo Soria Noticias Descárgate nuestra APP, entra en nuestro canal de WhatsApp o síguenos en redes.