Cádiz, Lebrija, Sevilla y ahora Almadén de la Plata. César continúa avanzando hacia Santiago y ya acumula cerca de 260 kilómetros desde que comenzó su viaje solidario. Después de tres jornadas sobre la bicicleta, el calor y la dureza de la etapa le han obligado a cambiar los planes y parar antes de lo previsto. Pero él sigue con su objetivo en mente: conseguir fondos para que ASPACE Soria pueda adquirir una furgoneta adaptada de segunda mano.
Hoy, la historia de este viaje nos la cuenta su propio protagonista, César Martínez. Hemos podido hablar con él tras su llegada al destino para contarnos cómo ha sido esta tercera etapa de camino. Solo os adelanto que nuestro peregrino no duda en calificar esta etapa como "muy dura, pero muy, muy dura".
El día comenzó más tarde de lo previsto. César y sus compañeros necesitaban conseguir las credenciales en la Catedral de Sevilla, pero "no han abierto hasta las 8.00 horas". Hasta entonces no podían continuar oficialmente su Camino, así que tocó esperar.
Cuando por fin pudieron ponerse en marcha, el calor ya apretaba. Pero Sevilla les tenía guardado otro revés más: no encontraban la salida. "Parece un chiste pero, hemos empezado a dar vueltas y no dábamos con el camino", explica César, "hasta que hemos dado con unos jóvenes de 75 años que iban en bicicleta y nos han llevado hasta él", comenta con "guasa".
Al final, entre unas vueltas y otras, el tiempo iba pasando y el sol comenzaba a calentar. El termómetro llegó a rondar los 36 grados y los kilómetros fueron haciendo mella. "No sabes el calor que hemos pasado", afirma César, "y lo dura que ha sido esta etapa tanto por el sol, por el desnivel y por las cuestas".
La etapa prevista unía Sevilla con Monesterio, pero el recorrido se fue complicando a medida que avanzaban.
A los cerca de 80 kilómetros recorridos durante la jornada se sumó otro problema: la falta de puntos para reponer agua. César explica que se encontraron con zonas en las que "prácticamente no hay ni una fuente", algo especialmente complicado con las temperaturas que estaban soportando.
Por eso, después de completar cerca de 80 kilómetros, decidieron parar en Almadén de la Plata en lugar de continuar hasta Monesterio. No era cuestión de gastar todas las fuerzas en los primeros días. "Nos quedan todavía doce días", explica César. Y el objetivo es llegar a Santiago, "no terminar una etapa a cualquier precio". Después de tres jornadas y cerca de 260 kilómetros desde Cádiz, el Camino ya empieza a enseñarle una de sus primeras lecciones: también hay que saber cuándo parar.
Mañana tocará volver a ponerse en marcha. La intención es salir a las 7.00 horas para intentar alcanzar Zafra y aprovechar las primeras horas del día, antes de que el calor vuelva a apretar.
César seguirá sumando kilómetros. Pero también quiere sumar donaciones para ASPACE Soria. A través de la plataforma o con BIZUM al 00864 este valiente peregrino desea llegar a Santiago con el objetivo cumplido: recaudar 15.000 euros para una furgoneta adaptada para la asociación.
Hoy han sido cerca de 80 kilómetros. Mañana serán otros. Y así, pedalada a pedalada, el Camino continúa. Y nosotros, con él.
Mañana otro capítulo. ¡Buen camino!
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