Almadén de la Plata, Villafranca de los Barros. César continúa avanzando hacia Santiago y hoy ha dejado atrás una nueva etapa de cerca de 80 kilómetros, marcada por el calor, las dehesas extremeñas y una curiosa sorpresa gastronómica. Después de la dureza de la jornada de ayer, hoy el camino se les ha hecho "mucho mejor", aunque el termómetro ha vuelto a superar los 37 grados.
Hoy, la historia de este viaje nos la cuenta, de nuevo, su propio protagonista, César Martínez. La cuenta con las piernas todavía calientes, recién bajado de la bici tras pedalear desde Almadén de la Plata hasta Villafranca de los Barros, en una jornada en la que el paisaje ha tenido tanto que decir como él mismo.
Han salido cerca de las 8.00 horas y, aunque el calor ha vuelto a acompañarles durante buena parte del recorrido, César reconoce que la etapa ha sido "mucho mejor que ayer". Quizá también haya ayudado que, esta vez, el camino les tenía preparada una recompensa.
Porque ayer, cuando todavía soñaban con llegar hasta Monesterio, había un motivo extra para seguir dándole a los pedales: les habían hablado de que esa localidad era "el paraíso del jamón". El calor pudo más y tuvieron que parar antes. Pero hoy, con el objetivo ya al alcance, César no se lo pensó: "No íbamos a dejar pasar la oportunidad de comprobarlo por nosotros mismos", cuenta entre bromas.
Entre kilómetro y kilómetro, César también ha mirado a su alrededor, y el paisaje se lo ha puesto fácil. Si ayer el Camino estuvo marcado por las reses bravas, hoy los protagonistas han sido otros: "cerditos, pero de pata negra", relata entre risas.
La dehesa extremeña, además, le ha pillado por sorpresa. Se la imaginaba distinta, "más verde", confiesa. En su lugar, se ha topado con un paisaje mucho más seco, con nubes de polvo levantándose en los caminos a su paso.
Y ahí, la curiosidad de César pudo más: preguntó por qué había tanto polvo. Un vecino de la zona le dio la respuesta: "Cuando los cerdos se desplazan en manada levantan el polvo del camino". Una explicación sencilla que a César le encajó todas las piezas y le ayudó a entender mejor esa dehesa que le ha acompañado buena parte de la etapa.
Así, entre calor, kilómetros y alguna que otra parada gastronómica, César ha llegado hasta Villafranca de los Barros. Una jornada más tranquila que la anterior que, además, le sirve para coger fuerzas de cara a recuperar el terreno perdido ayer.
El objetivo es llegar hasta Cáceres después de completar alrededor de 100 kilómetros. Para conseguirlo, el despertador sonará a las 5.00 horas "para salir hacia las 6.00 horas" y esperan estar alrededor de las 8.00 horas en Mérida antes de afrontar el resto del recorrido hasta Cáceres.
Será una jornada larga, pero también la oportunidad que César necesita para recuperar los kilómetros que ayer se quedaron por el camino.
César sigue sumando kilómetros. Pero también quiere sumar donaciones para ASPACE Soria. A través de la plataforma o con BIZUM al 00864, este peregrino quiere llegar a Santiago con el objetivo cumplido: recaudar 15.000 euros para una furgoneta adaptada para la asociación.
Hoy han sido cerca de 80 kilómetros. Mañana serán alrededor de 100. Y entre una etapa y otra, César sigue descubriendo que el Camino también está en los pequeños detalles: una dehesa, una manada de cerdos levantando polvo o un buen jamón al final de la jornada.
Mañana, otro capítulo. ¡Buen camino!
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