La Consejería de Agricultura presenta el estudio de costes de producción en la D.O.P. Ribera del Duero para la campaña 2026. El informe destaca que la mano de obra representa el 52,8 % del coste total en el escenario de referencia.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental ha presentado hoy el estudio de costes de producción de uva destinada a vinificación en la D.O.P. Ribera del Duero para la campaña 2026; un trabajo elaborado por la propia Consejería que persigue un doble objetivo: aportar transparencia a la cadena alimentaria y reforzar la posición de los viticultores en un contexto en el que la rentabilidad de las explotaciones resulta determinante para garantizar el futuro del sector.
Durante la presentación, el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha destacado el simbolismo del entorno elegido para dar a conocer el estudio, en una explotación donde conviven viñedo y actividad ganadera. En este sentido, ha defendido la complementariedad entre agricultura y ganadería, y ha rechazado las polémicas artificiales que pretenden enfrentar a dos actividades esenciales para la economía, el empleo y el futuro del medio rural de Castilla y León. "La agricultura y la ganadería no compiten; se necesitan. Son dos pilares fundamentales de nuestro medio rural y de nuestra economía agroalimentaria. Frente a quienes intentan generar divisiones artificiales, nosotros defendemos un campo unido, fuerte y rentable", ha señalado.
La vendimia de 2026 en Castilla y León se está caracterizando por el adelanto del ciclo vegetativo y de la recolección, una evolución desigual entre las distintas denominaciones de origen y unas producciones que, en conjunto, están siendo mejores de lo inicialmente previsto. A 21 de septiembre habían entrado en bodega 260,6 millones de kilos de uva, el 79 % de la previsión inicial para la campaña. En la D.O.P. Ribera del Duero ya se habían vendimiado 84,43 millones de kilos, aproximadamente el 63 % de la cosecha inicialmente prevista.
El estudio contempla tres escenarios productivos con el fin de reflejar la diversidad existente en las explotaciones de la D.O.P. Ribera del Duero y evitar que la realidad del sector quede representada por una única tipología de viñedo.
Durante su intervención, Pino ha explicado que los costes de producción de la uva en la denominación de origen oscilan "entre 0,79 euros y aproximadamente 1 euro por kilo", dependiendo fundamentalmente de los rendimientos obtenidos por cada explotación y de su sistema productivo.
Desde el punto de vista técnico, el estudio analiza un escenario de baja tecnología, con un rendimiento de referencia de 3.000 kilogramos por hectárea y un coste de 1,09 euros por kilogramo; un escenario de referencia o BAU, construido sobre un rendimiento de 4.700 kilogramos por hectárea y un coste de 0,92 euros por kilogramo; y un escenario de alta tecnología, con 6.000 kilogramos por hectárea y un coste de 0,79 euros por kilogramo.
La Consejería recuerda que la cifra de 0,92 euros por kilogramo debe interpretarse siempre junto con el rendimiento de referencia empleado en el modelo y que el estudio no fija ni recomienda precios, sino que aporta información objetiva sobre la formación de los costes de producción.
Uno de los resultados más relevantes del informe confirma que la mano de obra continúa siendo el principal coste de las explotaciones vitícolas. En el escenario de referencia representa aproximadamente el 52,8 % del coste total de producción, por encima de cualquier otra partida.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental ha subrayado que estos estudios forman parte de una estrategia más amplia de la Junta para proteger la rentabilidad de agricultores y ganaderos, y garantizar que el valor generado por los productos agroalimentarios llegue también a quienes asumen el esfuerzo y el riesgo de producir. "Para defender precios justos, primero hay que saber cuánto cuesta producir. Por eso estamos construyendo un calendario de estudios de costes que aporten transparencia y sirvan para proteger al eslabón más débil de la cadena alimentaria", ha afirmado.
Asimismo, ha reiterado que la Junta continuará reforzando las actuaciones de control sobre contratos, plazos de pago y posibles situaciones de destrucción de valor, tanto de oficio como a instancia de los propios productores. En coordinación con los organismos competentes, estas actuaciones buscan garantizar el cumplimiento efectivo de la Ley de la Cadena Alimentaria y evitar prácticas que perjudiquen la viabilidad de las explotaciones.
La presentación de este estudio se enmarca en la estrategia impulsada por la Consejería para mejorar el conocimiento económico de los principales sectores agrarios y ganaderos de Castilla y León.
Tras la publicación de los estudios de costes de la patata y de la uva de la D.O. Rueda, la Junta trabaja ya en nuevos análisis sobre la uva de la D.O. Bierzo, el maíz y la leche de vaca, atendiendo además a las demandas planteadas por las organizaciones profesionales agrarias y por los propios sectores productivos.
Pino ha reiterado el compromiso de la Junta con la defensa de las producciones de Castilla y León, la rentabilidad de las explotaciones y el futuro del medio rural. "No puede haber relevo generacional, ni modernización, ni futuro para nuestros pueblos si agricultores y ganaderos no pueden vivir dignamente de su trabajo. La obligación de las administraciones es estar de su lado, proteger nuestras producciones y defender condiciones que permitan seguir produciendo, invirtiendo y creando empleo en Castilla y León", ha concluido.
El responsable regional ha manifestado que este tipo de análisis forma parte de una planificación más amplia orientada a salvaguardar la viabilidad de los productores. De este modo, la Junta de Castilla y León prevé continuar con la elaboración de un calendario de estudios de costes que sirva para proteger al eslabón más débil de la cadena de valor alimentaria.
En esta misma línea, el departamento autonómico ha confirmado que se intensificarán las labores de inspección sobre los contratos de compraventa, los plazos de pago y las posibles prácticas de destrucción de valor en el campo. Estas actuaciones, que se desarrollarán tanto de oficio como a partir de las denuncias de los propios profesionales, buscan asegurar el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria.
Tras la publicación de los informes relativos a la patata y a la uva de la D.O. Rueda, la Consejería ya trabaja en la redacción de nuevos estudios para la uva de la D.O. Bierzo, el maíz y la leche de vaca. Con todo, Pino ha concluido recordando que no es posible garantizar el relevo generacional ni la modernización si los profesionales del sector primario no obtienen una remuneración digna por su trabajo diario.
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