Ocho escenas narran la vida del santo en las paredes de la capilla y, sobre ellas, la cúpula lo sitúa junto a San Jerónimo, San Benito, San Antonio Abad o San Pablo Ermitaño. Tres siglos después, los frescos de Juan Antonio Zapata siguen haciendo de San Saturio un templo que se puede contemplar, pero también leer.
Hay templos que se admiran por su arquitectura, y hay templos que, además, se admiran por la historia que cuentan sus pinturas. La capilla de San Saturio pertenece claramente a la segunda categoría porque, apenas se cruza el umbral, la mirada se pierde entre paredes y techos completamente cubiertos de frescos, como si alguien hubiera decidido que las piedras desnudas eran, sencillamente, un desperdicio de espacio narrativo.
El responsable de todo ese despliegue fue Juan Antonio Zapata y Ferrer, sacerdote y pintor soriano que, entre 1704 y 1708, se dedicó a decorar hasta el último paramento del templo recién construido. El resultado es un programa pictórico dividido en dos plantas bien diferenciadas: abajo, en las paredes, la vida de Saturio contada casi como un cómic; arriba, en la cúpula, una reunión de los grandes referentes del retiro religioso.
Empezando por las paredes, Zapata organizó la biografía del santo en ocho estampas que cualquier visitante puede seguir sin necesidad de guía:
Todo arranca con el retablo mayor, que preside la capilla como punto central de todo el conjunto. A partir de ahí, el relato avanza cronológicamente.
Primero vemos a Saturio repartiendo sus bienes entre los pobres, el gesto que da inicio a toda la historia tras la muerte de sus padres. Le sigue Saturio orando a San Miguel y la Sagrada Familia, un guiño, de paso, al antiguo nombre del propio edificio, que originalmente estaba dedicado al arcángel.
La narración continúa con dos escenas que muestran al santo ya instalado en su vida eremítica: Saturio venciendo al pecado, representando las tentaciones superadas durante su retiro, y Saturio predicando, ya convertido en referencia espiritual para quienes se acercaban hasta su cueva.
Tras ellos, llega el momento más entrañable del ciclo: Saturio y su discípulo Prudencio, el encuentro que dio origen a la célebre leyenda del cruce del Duero. El relato se cierra con dos escenas finales: la muerte de Saturio y su Descendimiento, y por último la canonización del santo, el broche que corona todo el ciclo narrativo.
Si las paredes cuentan la historia particular de Saturio, al levantar la vista hacia la cúpula el relato cambia de escala por completo. Ahí, Zapata decidió situar al santo soriano en compañía de las grandes figuras del monacato cristiano, como si le estuviera presentando a sus referentes de toda la vida.
Junto a las tentaciones de Cristo, aparecen retratados San Juan Bautista, San Pablo Ermitaño, San Jerónimo, San Benito, San Onofre, San Antonio Abad y San Juan Evangelista . Un auténtico 'Quién es quién' del eremitismo y la vida monástica, con nombres que cualquier persona medianamente religiosa del siglo XVIII habría reconocido al instante.
La elección no es casual. Al rodear a Saturio de figuras como San Pablo Ermitaño o San Antonio Abad, considerados los padres fundadores de la vida eremítica, Zapata parece estar lanzando un mensaje muy claro a quienes visitan la ermita: este santo local no es un aficionado, sino que pertenece a la 'misma liga' que los grandes nombres del cristiano.
Todo este despliegue decorativo, tan típico del barroco, cumplía una función muy concreta más allá de lo puramente estético: en una época en la que buena parte de la población no sabía leer, los frescos servían como catecismo visual, narrando de forma didáctica la vida del santo patrón. Al mismo tiempo, la acumulación de color, oro y detalle buscaba generar en el visitante esa sensación de asombro y recogimiento tan característica de las capillas barrocas.
Más de tres siglos después, la fórmula sigue funcionando exactamente igual: basta con entrar en la capilla y alzar la vista para comprobar que, en efecto, sigue sin hacer falta ningún cartel explicativo.
Únete al universo Soria Noticias Descárgate nuestra APP, entra en nuestro canal de WhatsApp o síguenos en redes.