¿Quiénes fueron realmente los habitantes de Numancia? ¿Hay entre sus restos víctimas del asedio romano? ¿Qué ocurrió con los niños? ¿Y qué significado tenían las cabezas cortadas? Son algunas de las preguntas que tratará de responder el mayor análisis bioarqueológico realizado hasta la fecha sobre los habitantes de la ciudad celtíbera. Una investigación que, además, será seguida y recogida en tiempo real en un documental pionero.
El Museo Numantino ha acogido este miércoles la presentación de un documental pionero que registrará en tiempo real el mayor análisis bioarqueológico desarrollado sobre los habitantes de Numancia. El proyecto, presentado por Ignacio Sicilia, director general de Turismo de la Junta de Castilla y León, trata de unir el lenguaje científico, histórico y cinematográfico para acercarnos a la vida y la muerte de quienes habitaron Numancia.
Para ello, se parte de una colección de más de 200 restos óseos humanos exhumados en Numancia durante las campañas arqueológicas realizadas entre 1906 y 1923 y que permanecen conservados en los almacenes del Museo Numantino. Se trata de un conjunto especialmente singular, ya que corresponde a enterramientos por inhumación en una sociedad en la que la incineración era la práctica funeraria predominante.
La investigación, como explicó Marian Arlegui Sánchez, directora del Museo Numantino, se articulará en torno a cuatro grandes líneas de trabajo. Una de ellas buscará determinar si entre los restos existen víctimas del definitivo asedio romano del año 133 a. C. También se estudiarán los enterramientos infantiles, se revisarán los individuos encontrados dispersos por el casco urbano y se profundizará en el significado del fenómeno de las 'Cabezas Cortadas', cuya interpretación puede responder a razones rituales o bélicas.
En primer lugar, los restos viajarán a Burgos, donde la doctora Rebeca García-González, profesora titular de Paleontología, realizará la inspección antropológica inicial. En esta primera fase se determinará, entre otras cuestiones, "cuántos individuos hay". Después llegará el turno de la catalogación y de la tomografía computarizada de alta precisión.
Tras este primer análisis se estudiará el ADN antiguo, un trabajo que realizará la doctora Cristina Valdiosera. Se trata de una disciplina que permitirá conocer la ascendencia genética y las diferentes dinámicas sociales de la población estudiada: quién había migrado, si las personas a las que pertenecían las cabezas cortadas eran de fuera de Numancia, los posibles parentescos y otros movimientos de población.
A ello se sumará el análisis isotópico, que permitirá obtener información sobre las condiciones de vida de estas personas, como las enfermedades que pudieron sufrir o el estrés metabólico derivado de situaciones como periodos de hambruna.
Después, los restos viajarán a Salamanca, donde la doctora Begoña Quintana, catedrática de Física Atómica y Nuclear, será la encargada de establecer una cronología precisa mediante un espectrómetro de carbono 14 acoplado a un acelerador de partículas. Esta técnica permitirá acotar temporalmente si las muestras pertenecen a personas que murieron durante el asedio comandado por Escipión Emiliano entre los años 134 y 133 a. C. A ello se sumarán análisis mediante cromatografía de masas, con los que se tratará de determinar el origen geográfico de los individuos y conocer aspectos relacionados con su alimentación.
La seguridad y la preservación material de los fondos arqueológicos representan una prioridad en el calendario de trabajo. Los traslados desde Soria se realizarán de manera escalonada, en tres envíos independientes, para minimizar los riesgos de pérdida o deterioro del patrimonio custodiado.
Cada una de las remesas permanecerá bajo custodia de la Universidad de Burgos durante 30 o 40 días, periodo en el que se extraerán las muestras indispensables que viajarán posteriormente a la Universidad de Salamanca.
En paralelo a estas pruebas, el equipo de arqueólogos del museo mantendrá una labor continua de contextualización histórica, apoyándose tanto en la bibliografía clásica como en los hallazgos acumulados durante más de un siglo de excavaciones en Numancia.
Los responsables del proyecto audiovisual han explicado que las cámaras acompañarán el avance de las investigaciones científicas, trasladando al espectador un proceso abierto en el que las respuestas irán apareciendo a medida que avance el análisis.
Para Regis Francisco López, director de Story Producciones, "la historia de Numancia sigue viva porque representa ese ideal de resistencia que, incluso los romanos, vieron en ellos". Un documental que, en sus palabras, permitirá "pasar del mito a la realidad".
Para conocer esas respuestas, sin embargo, habrá que esperar todavía unos meses. La previsión de la productora es que el documental vea la luz en aproximadamente un año, una vez concluidos los análisis de laboratorio, finalizado el estudio científico de los restos y terminado el montaje y la edición de la historia.
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