El portero de hockey hierba se quedó a un paso del oro mundial. No obstante, no se lamenta y ya piensa en los próximos torneos con la selección: Europeo y JJOO. En cuanto a su equipo, el Club de Campo, aspira a luchar por todos los títulos nacionales e internacionales.
Rafa Revilla ha regresado del Mundial de hockey hierba disputado en Países Bajos y Bélgica con una medalla de plata colgada al cuello. El cancerbero olvegueño, que participaba en su primera cita mundialista, todavía no es consciente de todo lo que ha vivido unas semanas después del torneo: “Tenemos que darnos cuenta de lo que hemos conseguido. Aunque íbamos con el objetivo de llegar lo más lejos posible, teníamos que ver hasta dónde podíamos pasar”.
Los Redsticks firmaron un campeonato soberbio, completando grandísimos partidos como el de semifinales en el que derrotaron a la anfitriona y campeona de los Juegos Olímpicos, Países Bajos, por un ajustado 3-4. Ese triunfo les permitió llegar a una final en la que el oro se escapó por muy poco. A la hora de recordar el enfrentamiento ante Alemania, el portero del Club de Campo recalca que “tenemos que estar muy tranquilos con el partido que hicimos porque fuimos nosotros mismos en todo momento”. No obstante, reconoce que les faltó efectividad de cara a la puerta contraria, “ya que dominamos el juego, pero no fuimos capaces de encontrar el gol”; cosa que sí que hicieron los germanos con un solitario tanto que gestionaron hasta el final del tiempo reglamentario para subirse a lo más alto del pódium internacional.
Aunque el arquero de la niña del Moncayo no disputó ni un minuto en todo el torneo, se muestra muy contento con su primera experiencia mundialista: “Era cumplir mi sueño y vaya sueño. Ni en mis mejores pensamientos podía imaginarme esto”. Afirmando que con el paso del tiempo se dará cuenta de que la final “fue el partido más importante de su vida”, explica cómo gestionó el no jugar a lo largo de la competición.
En esa dirección, apunta que ha sido “muy fácil gracias a los compañeros”. Su labor consistía en estar preparado en todo momento “por si llegaba la oportunidad de saltar al campo, hacerlo de la mejor manera posible”. Para afrontarlo de esa manera, fue clave una preparación previa en la que tenía claro “el papel que ocupaba” en la selección: “Si lo gestionas mal, restas al equipo, no ayudas y no disfrutas del momento”.
Con todo ello, cataloga la experiencia global “como muy buena, aunque un poco amarga por el resultado final”. Pese a ello, se queda con el enorme torneo realizado y con la buena convivencia que ha tenido con el resto de sus compañeros a lo largo de dos meses: “Es algo que voy a llevar conmigo toda la vida”.
Rafa Revilla no se conforma con lo logrado hasta la fecha, con un combinado nacional con el que también estuvo presente en los Juegos Olímpicos de París. En su cabeza ya está hacer la mejor Pro League posible para obtener un billete para las Olimpiadas de Los Ángeles 2028. Además, tampoco pierde de vista un Europeo de Londres de 2027: “Nos hemos ganado el derecho a poder ganar ambos torneos”. De cara a estar presente en dichas competiciones, el olvegueño hace hincapié en que va a hacer todo lo posible para seguir contando para el seleccionador. “Soy consciente de que no es un regalo y de que me lo tengo que ganar día a día. Disfruto mucho del camino hacia estos campeonatos”, manifiesta sensato.
Tras proclamarse subcampeón del mundo, Revilla descansó durante dos semanas. En ese tiempo, aprovechó para visitar su pueblo y para irse a la playa para recargar pilas de cara a una nueva temporada apasionante. Sin embargo, tan solo tuvo 14 días para desconectar, ya que la temporada arrancó el fin de semana del 19-20 de septiembre: “Me tuve que reincorporar a los entrenamientos el día 14. No hemos tenido apenas tiempo porque cuando terminó el Mundial, empezaba mi equipo la pretemporada”.
Pese a todo ello, regresó con el Club de Campo de Madrid, combinado en el que arranca su quinta temporada, con toda la ilusión del mundo de cara a pelear por todos los títulos posibles. Entre ceja y ceja tiene levantar la Liga, la Copa y la EuroHockey: “La sensación de ganar títulos es incomparable. Uno quiere ganar siempre”.
Además de todo ello, pretende seguir creciendo como profesional dentro de una entidad en la que se considera “muy importante”. Portero titular y uno de los veteranos del equipo, Revilla es pieza clave en una de las escuadras más potentes del viejo continente: “Siempre me han valorado mucho y espero continuar muchos años”.
Aunque no puede ir todo lo que gustaría, Rafa Revilla tiene a Ólvega en el corazón. El apoyo de sus amigos, familiares y vecinos ha estado presente durante toda su trayectoria profesional, más aún, en estos últimos meses con su participación en el Mundial. Recordando la cantidad de mensajes que recibió a lo largo del torneo, solo tiene palabras de agradecimiento, “ya que me hicieron sentir muy cerca”.
Ese respaldo todavía fue mayor en su visita en septiembre: “El cariño es inmenso. Me demuestran mucho interés por un deporte que si no fuera por mí no lo seguirían”. Al igual que en su casa, este deporte minoritario cada vez lo es menos, llegando a más gente, gracias a las actuaciones de una selección con la que “todo el mundo se siente identificado”, algo en lo que ha colaborado Revilla.
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