Un grupo de trabajo evalúa el paso hacia la ultra alta definición previsto para el próximo mes. El Ejecutivo autonómico solicita financiación estatal para actualizar los repetidores que dan servicio a las zonas rurales.
La Mesa de las Telecomunicaciones y la Digitalización de Castilla y León ha congregado este martes a administraciones públicas, empresas, asociaciones y expertos del sector con el propósito de evaluar la evolución de la televisión digital y las modificaciones que conlleva el nuevo Plan Técnico Nacional de la Televisión Digital Terrestre (TDT). Este encuentro, promovido desde la Consejería de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial y celebrado en el seno del grupo de trabajo de Infraestructura y Conectividad, se ha dedicado de manera monográfica a analizar dicho panorama ante la inminencia de la primera fase de transición hacia el estándar DVB-T2.
Tal proceso de cambio tendrá uno de sus principales hitos el próximo 5 de noviembre, fecha en la que el múltiple RGE2 comenzará a emitir bajo el mencionado estándar DVB-T2 y en ultra alta definición (UHD). A partir de entonces, la reorganización prevista posibilitará que los ciudadanos resintonicen sus aparatos receptores para visualizar los canales en este nuevo formato, logrando así una mayor calidad de imagen y un aprovechamiento más eficiente del espectro radioeléctrico.
Durante esta etapa inicial se incorporarán a través del múltiple RGE2 las emisiones en UHD de La 1 y La 2, pertenecientes a Radiotelevisión Española (RTVE), junto con Antena 3, del grupo Atresmedia, y Telecinco, de Mediaset. Con todo, se mantendrá de forma simultánea la oferta actual en alta definición (HD) mientras dure este primer periodo transitorio.
De este modo, la adaptación técnica afecta tanto a la red de difusión como a los equipos domésticos, toda vez que los centros emisores encargados de difundir el citado múltiple deberán estar preparados para transmitir con la tecnología DVB-T2. Asimismo, los usuarios que deseen acceder a las nuevas señales en UHD necesitarán disponer de televisores compatibles, si bien la continuidad temporal de las emisiones en HD evita que el cambio implique una sustitución generalizada de los aparatos actuales.
En el transcurso de la jornada, la Junta de Castilla y León ha puesto de relieve el avance experimentado en los últimos años para asegurar que la señal televisiva alcance también a las áreas rurales y a aquellos enclaves donde la dispersión poblacional y la compleja orografía dificultan la cobertura directa por parte de los radiodifusores. Para paliar estas limitaciones, la comunidad dispone de una red complementaria integrada por 648 centros de extensión participados por la Administración autonómica, una infraestructura que facilita el acceso televisivo a más de 600.000 ciudadanos.
Gracias a esta red de extensión, la cobertura de los múltiples públicos nacionales se eleva hasta el 99,28 % de la población, mientras que la correspondiente a la televisión autonómica alcanza el 96,63 %. Así las cosas, el Ejecutivo autonómico pretende dar continuidad a un servicio público que viene prestando desde el apagón analógico para garantizar la señal en aquellas zonas que quedan fuera de las obligaciones mínimas de los operadores, asumiendo en la actualidad un coste de mantenimiento que ronda los 5,7 millones de euros anuales.
Sin embargo, la evolución hacia el sistema DVB-T2 plantea un notable desafío económico para esta infraestructura autonómica, habida cuenta de que la adaptación de los equipos mantenidos por la Junta se ha estimado en más de 30 millones de euros. Por este motivo, la Administración regional ha ofrecido su colaboración económica al Gobierno de España para afrontar la transición, solicitando al mismo tiempo financiación específica al Ministerio para acompasar esta red a la planificación estatal, siguiendo el modelo de cooperación empleado en transformaciones previas.
La ponencia técnica ha servido igualmente para examinar la evolución de la TDT desde diversas perspectivas, sumando la experiencia de la propia Junta, de varias diputaciones provinciales y de representantes empresariales y asociativos del sector. Durante la sesión se ha repasado el proceso histórico de extensión de la señal en la comunidad, el papel desempeñado por las corporaciones provinciales y locales, las implicaciones del nuevo Plan Técnico Nacional sobre los ciudadanos y las instalaciones receptoras, así como el desarrollo de distintas alternativas tecnológicas para distribuir los servicios televisivos.
En este contexto, desde la Administración autonómica han significado que el progreso tecnológico debe ejecutarse garantizando la continuidad del servicio en todo el territorio, con especial atención a las zonas rurales y de menor densidad demográfica. El objetivo último pasa por evitar que la implantación de nuevos estándares y el incremento en la calidad de imagen generen diferencias territoriales en el acceso a las prestaciones audiovisuales.
Cabe recordar que este análisis se ha desarrollado dentro de la Mesa de las Telecomunicaciones y la Digitalización, un órgano de participación concebido para dotar a la sociedad, al tejido empresarial y a la comunidad científica de instrumentos que permitan aprovechar las nuevas tecnologías en igualdad de condiciones. Dicho foro opera como un espacio de colaboración público-privada orientado al estudio, la cooperación y la reivindicación para impulsar la conectividad en Castilla y León.
Únete al universo Soria Noticias Descárgate nuestra APP, entra en nuestro canal de WhatsApp o síguenos en redes.