El técnico tenía claro que los cinco lanzadores iban a meter sus penaltis: “Cuando he visto que Guillermo paraba uno, tenía claro que pasábamos”.
La resaca emocional del Numancia vs Oviedo de la Copa del Rey sigue muy vigente en tierras sorianas. El entrenador de la nave rojilla, Lolo Escobar, fue uno de los más felices tras ver cómo su equipo se imponía a un rival de Segunda División: “La tarde que más feliz he sido aquí es cuando firmé. No obstante, estoy muy contento y espero que haya muchos días como hoy”.
A la hora de analizar el choque, recalcó que fue el típico partido del torneo del K.O. en el que “hemos estado muy bien, interpretando bien lo que ocurría”. Sin embargo, también tuvo tiempo para mostrar su malestar con el error defensivo del tercer tanto ovetense, “aunque se queda en un segundo plano al haber pasado de ronda”.
Sobre la tanda de penaltis, dejó muy claro que sabía que iban a marcar los cinco lanzadores (el quinto que no llegó a lanzar fue César Moreno), “ya que los habíamos trabajado muy bien”. Por eso, en cuanto vio que Guillermo Súnico paró el primero, “sabía que íbamos a pasar”.
En cuanto a los cambios, el preparador de Don Benito confesó que tenía un ojo puesto en un partido ante el Tordesillas que todavía no se sabe si se jugará el domingo o el lunes: “Nosotros hemos dado todas las facilidades al Oviedo. A ver si a nosotros nos las dan también”.
Por último, al hablar de nombres propios se mostró muy feliz por el reencuentro con el gol de Jony y de Iker León, al tiempo que advirtió que lo de Marcos Lópes fue tan solo una sobrecarga. "El equipo sabe perfectamente a lo que juega y según pasen los partidos nos encontraremos mejor. Ahora, aún con una pila de bajas para el domingo, intentaremos ser competitivos. Creo que estamos construyendo algo muy serio y muy chulo”, finalizó.
Por su parte, el entrenador del Oviedo, Julián Calero, coincidió con Lolo Escobar al catalogar el choque “como el típico de Copa del Rey” en el que el equipo de inferior categoría lo pone todo: “Hemos cometido tres errores muy graves que nos han lastrado. Es una pena no haber pasado porque nos venían bien estos duelos para darles minutos a los chicos del filial”.
En ese sentido, recalcó que no tiró la Copa: “¡Qué narices la voy a tirar si me gusta ganar a cualquier cosa! Considero que teníamos potencial para haber superado la eliminatoria”. A ese respecto, recordó que ningún equipo de Segunda División la ha ganado, recordando la dureza del campeonato liguero. Descartando cualquier influencia arbitral, el entrenador carbayón finalizó incidiendo que su equipo debe cambiar para pelear por el ascenso: “Tenemos que variar cosas si queremos mandar en los partidos”.
Así, con estos dos sabores de boca tan diferentes, se cerró una noche que los aficionados al Numancia tardarán mucho tiempo en olvidar. Ahora, a esperar a un sorteo que podría emparejar a los de Lolo Escobar con un rival de Primera División y que serviría para recordar viejas tardes de fútbol que nunca deberían haber desparecido de Los Pajaritos y de Soria.
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