La Policía Nacional ha detenido en Madrid a siete aficionados ultras que se suman a los 20 que ya fueron arrestados en noviembre de 2023 por los graves altercados ocurridos antes del partido entre el CD Numancia y la UE Cornellà en el estadio de Los Pajaritos de Soria.
Estas nuevas detenciones están relacionadas con los violentos enfrentamientos que tuvieron lugar el 27 de mayo de 2023, cuando aproximadamente 60 personas pertenecientes a los grupos ultras Orgullo Numantino (Soria), Ligallo Fondo Norte (Zaragoza) y Guetto 28 (Leganés) atacaron a miembros del grupo Coornehools (Cornellà), de ideología opuesta, en las inmediaciones del estadio soriano.
La investigación policial reveló que el ataque fue premeditado y motivado por el odio hacia un grupo de ideología contraria. Los agresores se reunieron previamente en una capea para celebrar el aniversario de uno de estos grupos y posteriormente se dirigieron en autobús hacia el estadio, donde ejecutaron el ataque.
Durante el enfrentamiento se lanzaron objetos contundentes, resultando gravemente herido un aficionado de 44 años procedente de San Sebastián, quien sufrió una fractura craneal que lo mantuvo en coma durante meses y le causó pérdida de memoria.
El auto judicial posterior a las primeras detenciones reveló que los atacantes actuaron de forma organizada, ocultando sus rostros y portando palos y objetos contundentes, agrediendo indiscriminadamente a personas presentes en la zona, incluyendo a mayores y menores de edad.
Las primeras detenciones se produjeron en noviembre de 2023, cuando la Policía Nacional arrestó a 20 personas en Leganés (9), Soria (7), Zaragoza (3) y Logroño (1). A los detenidos, hombres de entre 20 y 30 años, se les imputaron delitos de desórdenes públicos, lesiones, daños, odio y pertenencia a grupo criminal.
Como medidas cautelares, el juez impuso a los detenidos órdenes de alejamiento de los campos de fútbol de 1.000 o 500 metros, cuatro horas antes y cuatro horas después de los encuentros.
Posteriormente, en diciembre de 2023, la Comisión Antiviolencia propuso sanciones de 4.000 euros y prohibición de acceso a recintos deportivos por 12 meses para cada uno de los 18 aficionados identificados del CD Numancia que participaron en la reyerta.
Por aquel tiempo, el CD Numancia, tras conocer la implicación de miembros de la peña Orgullo Numantino en los incidentes, anunció que, una vez recibida la comunicación oficial, expulsaría inmediatamente a los involucrados y evaluaría las acciones a tomar respecto a la peña.