El presidente del Gobierno y el candidato socialista a la presidencia de la Junta han centrado su mensaje en la necesidad de revertir las políticas del Partido Popular y Vox. Ambos líderes denuncian el deterioro de los servicios públicos y la despoblación tras cuatro décadas de gobiernos conservadores en la comunidad.
Apenas a una semana de las elecciones autonómicas del 15 de marzo, el Partido Socialista ha intensificado su campaña con un acto multitudinario en el Palacio de la Audiencia de Soria. Tras poner el foco político en los debates internacionales, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de la Nación, y Carlos Martínez, candidato socialista a la presidencia de la Junta, se han centrado en la "realidad de Castilla y León".
Tanto Pedro Sánchez como Carlos Martínez han articulado un discurso en el que han diseccionado la gestión del actual presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco. Los dirigentes han apelado a la movilización del electorado progresista como única vía para frenar lo que consideran un "retroceso en derechos sociales e institucionales".
El encuentro ha servido para escenificar el respaldo absoluto de la dirección federal al proyecto autonómico socialista. Durante sus intervenciones, ambos han reclamado un nuevo modelo de comunidad que vertebre el territorio y garantice la igualdad de oportunidades en las nueve provincias.
El líder del Ejecutivo central ha centrado sus críticas en las medidas impulsadas por el gobierno de coalición entre PP y Vox en la Junta. Sánchez ha recordado polémicas recientes de la legislatura, como las "propuestas para reducir los controles de sanidad animal" o "el intento de implantar la obligación de escuchar el latido fetal" para las mujeres que acudían a abortar. "Sabéis que el aborto es un derecho que está reconocido por ley y que debe prestar la sanidad pública", ha aseverado el presidente. En este sentido, ha denunciado que en Castilla y León "solamente el 15% de esas interrupciones voluntarias del embarazo se hacen en hospitales públicos", obligando a las mujeres a recurrir a clínicas privadas.
Sánchez también ha arremetido contra la derogación de la normativa de memoria histórica autonómica para sustituirla por la "Ley de Concordia", un texto que el Gobierno de España ha llevado ante el Tribunal Constitucional. Asimismo, ha acusado a la Junta de estar "debilitando el diálogo social entre empresarios y trabajadores". Es curioso que en un acto electoral de cara a los comicios regionales, Sánchez haya dedicado apenas 3/4 minutos a hablar de la región en un intervención que ha superado la veintena de minutos.
Por su parte, el candidato a la presidencia autonómica ha enfocado su intervención en el reto demográfico y la vertebración territorial. Carlos Martínez ha lamentado que Castilla y León sea una sociedad dispersa en 2.248 municipios que sufre las consecuencias de un "modelo equivocado aplicado durante 40 años".
El dirigente soriano ha rechazado que la despoblación sea un fenómeno irreversible. "Nos dicen que la despoblación o la educación que se presta a nuestros chicos, saliendo con la maleta a partir de los 12 años de sus municipios, es algo irreversible", ha criticado Martínez, negándose a aceptar que los jóvenes castellanoleoneses tengan que buscar su futuro fuera de la comunidad.
Para revertir esta situación, ha puesto como ejemplo la "transformación de Soria a través de las políticas públicas locales". Martínez ha defendido la necesidad de generar inversiones que doten de "competitividad territorial a las comarcas para facilitar la implantación de empresas y asentar población, con un modelo territorial basado en las comarcas".
El candidato autonómico ha cargado directamente contra la estrategia electoral del Partido Popular. Martínez ha advertido que el modelo de Fernández Mañueco "ha caducado" y ha exigido que se asuman las responsabilidades de gobierno tras casi cuatro décadas en el poder. "No me sirve la excusa permanente de Sánchez o del sanchismo, como anteriormente fue Zapatero o Felipe", ha subrayado el candidato. Según sus palabras, los únicos responsables de la situación actual de la comunidad son "los 39 años de gobierno de derechas del Partido Popular en la administración autonómica".
Ambos líderes han concluido el acto pidiendo el voto masivo para el próximo 15 de marzo. Sánchez ha insistido en que el país necesita "más gobiernos progresistas" para frenar la ola reaccionaria, mientras que Martínez ha apelado a la confianza ciudadana para "construir un proyecto colectivo que entienda el territorio como un todo, sin exclusiones".
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