Volver Noticias de Soria - SoriaNoticias.com
¿Cómo afecta el frío y los cambios de estación al dolor muscular y articular?

¿Cómo afecta el frío y los cambios de estación al dolor muscular y articular?

Actualizado 28/05/2026 10:36

Los dolores musculares y articulares son algo habitual y, en algún momento de la vida, afectan a la mayoría de los sorianos y sorianas. Las causas son muy variadas: desde un sobresfuerzo físico, ya sea en una tarea cotidiana o haciendo deporte, hasta una mala postura o realizar movimientos repetitivos. También pueden aparecer tras una lesión, una caída, una infección viral o simplemente por el envejecimiento y el desgaste de las articulaciones. A todo ello se suman el sedentarismo, el estrés, la ansiedad o la tensión emocional, que no ayudan precisamente y pueden empeorar el cuadro. En el día a día, esto se traduce en molestias que hacen que caminar, levantar un objeto o moverse con normalidad resulte más incómodo de lo esperado, llegando incluso a afectar significativamente la calidad de vida.

Con el frío, muchos sorianos y sorianas notan un aumento del dolor muscular y articular, sobre todo en zonas donde se han producido lesiones o cirugías previas. No es casualidad. Cuando bajan las temperaturas, el cuerpo intenta conservar el calor de forma natural contrayendo los vasos sanguíneos (un proceso llamado vasoconstricción) y reduce el riego sanguíneo en músculos y articulaciones para proteger los órganos internos. Eso provoca que llegue menos oxígeno y menos nutrientes a los tejidos. ¿La consecuencia? Tensión muscular, rigidez articular y movimientos que cuestan más de lo normal. A veces, incluso gestos cotidianos se vuelven incómodos. Además, esa falta de movilidad puede aumentar el riesgo de sufrir distensiones o de que reaparezcan molestias antiguas.

No solo el frío influye en el dolor muscular y articular. Los cambios de estación también pueden pasar factura. La primavera y el otoño se caracterizan por variaciones bruscas de temperatura y cambios en la presión atmosférica; cuando esta desciende, los tejidos que rodean las articulaciones pueden expandirse ligeramente, aumentando la presión sobre nervios y zonas inflamadas. Este clima inestable dificulta que el cuerpo se adapte y, en muchas personas, acaba desencadenando episodios de dolor más frecuentes o intensos. Aun así, cada organismo responde de forma distinta. Hay quienes notan cualquier cambio en el tiempo casi de inmediato y otros apenas perciben diferencias. En esa sensibilidad influyen varios factores: el tipo y la gravedad del dolor crónico, lesiones o cirugías previas, la edad, el estado general de salud y, por supuesto, el umbral de dolor de cada persona.

Formas prácticas de reducir el dolor muscular y articular relacionado con el frío y los cambios de estación

La buena noticia es que el dolor muscular y articular no tiene por qué asumirse como algo “normal” cada vez que bajan las temperaturas o cambian las estaciones. De hecho, puede prevenirse y, en muchos casos, aliviarse bastante. Moverse con regularidad durante todo el año es clave: ayuda a mantener las articulaciones lubricadas y los músculos más flexibles. También influye lo que se come: una dieta con alimentos antiinflamatorios puede marcar la diferencia, igual que ciertos complementos alimenticios como el CBD (cannabidiol), cuyas propiedades analgésicas ayudan a aliviar el dolor. Y luego están esos básicos que se suelen pasar por alto: ir bien abrigado, beber suficiente agua y reducir el estrés diario, que al final también pasa factura al cuerpo.

Únete al universo Soria Noticias Descárgate nuestra APP, entra en nuestro canal de WhatsApp o síguenos en redes.