La plantilla de la Agencia Tributaria en Castilla y León ha secundado un nuevo paro parcial de una hora y amenaza con ir a la huelga general el próximo 8 de junio. Los trabajadores exigen mejoras en la carrera profesional, la regulación del teletrabajo y el reconocimiento de profesión de riesgo para el Servicio de Vigilancia Aduanera.
Los trabajadores de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT) en Castilla y León han secundado este viernes un nuevo paro parcial de una hora para exigir mejoras laborales y un incremento de la plantilla. La movilización, que se ha repetido en todo el país, ha tenido su epicentro autonómico en una concentración frente a la Delegación Especial de la AEAT en Valladolid, donde el sindicato CSIF ha advertido de la convocatoria de una huelga general el próximo 8 de junio si no se producen avances en las negociaciones.
Esta jornada de protesta constituye el tercer paro parcial de una hora, en horario de 11:00 a 12:00 horas, que se lleva a cabo desde el pasado 8 de mayo. Los empleados públicos denuncian el bloqueo sistemático de las negociaciones por parte de la dirección de la Agencia Tributaria, a la que acusan de incumplir los acuerdos firmados en 2024 y de ignorar las necesidades de un colectivo que se encuentra superado y al límite.
El calendario de movilizaciones comenzó el pasado 6 de mayo con una concentración ante la Secretaría de Estado de Hacienda en Madrid y continuó el 13 de mayo con otra jornada de paros. Ante la falta de respuestas concretas por parte de la administración, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) interpuso un conflicto laboral el pasado mes de abril, paso previo a la huelga general de jornada completa prevista para el próximo mes.
Los representantes de los trabajadores exigen el desbloqueo de varios asuntos clave que afectan directamente a las condiciones de trabajo y la estructura profesional de la agencia. Entre las demandas prioritarias se encuentra la actualización del acuerdo de carrera profesional de 2007, paralizado desde 2019, lo que ha supuesto una pérdida retributiva para los empleados.
Asimismo, reclaman una regulación justa y flexible del teletrabajo que evite desigualdades entre territorios y departamentos, así como la declaración del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) como profesión de riesgo.
Las principales exigencias de los trabajadores de la AEAT son:
El colectivo de Vigilancia Aduanera desempeña funciones de alta peligrosidad que, según el sindicato, no están siendo reconocidas adecuadamente por la administración. Los funcionarios de este departamento participan activamente en operaciones contra el narcotráfico, el contrabando y el blanqueo de capitales, enfrentándose a redes criminales cada vez más organizadas.
«No es una unidad administrativa cualquiera», ha subrayado Serafín Herrera Martín, vocal de CSIF Castilla y León, quien ha denunciado que estos profesionales trabajan con una insuficiencia de medios y una plantilla muy ajustada. Por ello, exigen la aplicación de coeficientes reductores para anticipar la jubilación, la adecuación retributiva y una mayor protección jurídica y de seguridad.
Desde el sindicato lamentan la falta de voluntad política para resolver el conflicto y aseguran que la dirección de la Agencia Tributaria se escuda habitualmente en la falta de presupuestos o de habilitación normativa para no aplicar los acuerdos. Herrera Martín ha recordado que cuando existe prioridad política, los acuerdos se materializan, como ocurrió con la jornada de 35 horas.
Si la situación de bloqueo persiste en los próximos días, los sindicatos elevarán la presión con la convocatoria de una huelga general de 24 horas el próximo lunes 8 de junio, paralizando la actividad en todos los centros de trabajo de la AEAT a nivel nacional.
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