La Junta de Castilla y León declara la situación de alerta por riesgo de incendios forestales del 11 al 13 de agosto de 2026. La medida prohíbe las barbacoas, el uso de fuego en zonas recreativas y restringe la maquinaria en el monte ante temperaturas extremas y fuertes vientos.
La Junta de Castilla y León ha declarado la situación de alerta por riesgo meteorológico de incendios forestales en toda la Comunidad para los días 11, 12 y 13 de agosto. La medida responde a una previsión de temperaturas extremas, humedades relativas mínimas y fuertes rachas de viento que elevan el peligro de ignición.
La Dirección General de Prevención y Extinción de Incendios Forestales, perteneciente a la Consejería de Medio Ambiente y Energía, ha publicado esta resolución en el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL) este lunes, 10 de agosto. La alerta comenzará a aplicarse a partir de las 00.00 horas del martes 11 de agosto y se extenderá hasta las 23.59 horas del jueves 13 de agosto.
Según detalla el documento oficial firmado por el director general, Ángel Manuel Sánchez Martín, el territorio autonómico se verá afectado por el posicionamiento de una dorsal anticiclónica que provocará altas presiones tanto en altura como en superficie. Este fenómeno meteorológico elevará las temperaturas máximas hasta valores de entre 34 y 36 ºC, mientras que las humedades relativas mínimas caerán por debajo del 10%.
Las condiciones de sequedad serán especialmente críticas en la mitad sureste de la Comunidad, con máximas de humedad inferiores al 40%, descendiendo incluso por debajo del 30% en el Sistema Central de las provincias de Ávila y Segovia. A esto se sumarán vientos medios de entre 20 y 35 kilómetros por hora, con rachas máximas que podrían alcanzar intensidades de entre 35 y 45 kilómetros por hora, además de la posibilidad de tormentas locales.
El índice de peligro de incendios forestales se situará en nivel "Extremo" el martes 11 de agosto, oscilará entre "Muy alto" y "Extremo" el miércoles 12, y volverá a ser "Extremo" el jueves 13 en prácticamente toda Castilla y León.
La administración autonómica advierte de que la vegetación y el combustible vivo acumulan un elevado estrés hídrico tras haber soportado cinco olas de calor durante la presente campaña, lo que los deja en plena disponibilidad para arder.
Bajo estas condiciones atmosféricas convectivas y la presencia de viento, los técnicos prevén que los incendios que puedan originarse muestren comportamientos extremos, con una alta probabilidad de ignición y una gran capacidad de propagación.
Ante esta situación extraordinaria, contemplada en el Plan Especial de Protección Civil ante Emergencias por Incendios Forestales de Castilla y León (Plan INFOCAL), se ha determinado la obligatoriedad de aplicar medidas preventivas complementarias para minimizar los riesgos.
Durante los tres días de vigencia de la alerta, quedan suspendidas todas las autorizaciones para el uso del fuego otorgadas previamente y se aplican las siguientes prohibiciones estrictas en todo el territorio de la comunidad:
La resolución autonómica establece una excepción para el uso de maquinaria pesada o herramientas que puedan generar chispas únicamente en actuaciones de emergencia y de interés general. Esto incluye la reparación urgente de infraestructuras públicas esenciales como servicios de energía eléctrica, gas natural o telecomunicaciones.
Para acogerse a esta excepción, las empresas responsables deberán comunicar previamente los trabajos a los Servicios Territoriales de Medio Ambiente y realizarlos bajo las medidas de seguridad que estos determinen.
Asimismo, se exige a las compañías extremar las precauciones y contar con los medios de extinción necesarios para atajar de inmediato cualquier conato de incendio que pudiera producirse a consecuencia de su actividad.
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