Los colegiales se despiden del sueño de Tercera tras quedarse a un gol de forzar la prórroga. El nivel de los visitantes ha sido especialmente alto en la primera mitad, pero la reacción local ha hecho soñar a todos los aficionados veriblancos.
La expresión 'el fútbol es muy cruel' no deja de ser un topicazo, pero hoy tiene sentido utilizarla. El San José ha recibido al Turégano en el San Juan tras salir vivo como visitante, cediendo por solo 2-1. Pero hoy, el fútbol no ha estado de su parte. Han empatado a dos y se han quedado a un gol de forzar la prórroga. Eso sí, han luchado, y dicen adiós al sueño de volver a Tercera con la cabeza bien alta.
Tras una primera mitad en la que el Turégano ha sacado sus mejores armas para meter miedo a los colegiales, Angelo Giaquinta ha marcado un golazo en el descuento que igualaba la eliminatoria. Qué golpe a favor habría sido terminar la primera mitad así, con un gol sobre la bocina. Pero los visitantes han reaccionado de manera inmediata: justo antes del pitido final, Joaquín Martín ha puesto el empate en el marcador.
La segunda parte no podía empezar peor. Fallos en la defensa de un centro y Diego Hernando poniendo el 1-2 en el minuto 48. Tocaba sufrir y volcarse al ataque. Dicho y hecho. Los colegiales han tenido muchas ocasiones para adelantarse, especialmente Eddipo. Manyu, que llegaba tocado, ha saltado al césped y ha revolucionado al equipo, que se ha volcado al ataque y ha tenido aún más ocasiones. Pero el gol ha llegado tarde, pasado el minuto 90, de Marcos González tras un gran córner botado por Raúl Sanz.
Lágrimas y agradecer a la afición. Eso es lo que le ha quedado a un San José que lo ha dado todo por llegar a Tercera, pero que en el camino se ha estrellado contra un muro que lleva por nombre Turégano. Pero no hay que ser alarmista. Esta derrota tiene que ser la primera piedra de acara a una temporada en la que, seguro, van a volver a tener la oportunidad.
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