Miles de personas llegarán a Soria el próximo 12 de agosto para contemplar uno de los fenómenos astronómicos más esperados de las últimas décadas. Sin embargo, la Junta de Castilla y León ha pedido evitar amplias zonas de la provincia, incluidas algunas de las más emblemáticas, por el elevado riesgo de incendios, la fragilidad de los ecosistemas y los problemas de seguridad que podría generar una afluencia masiva de visitantes.
Riesgo de incendios, daños a ecosistemas especialmente sensibles, colapso de carreteras y miles de desplazamientos nocturnos con el consiguiente peligro de accidentes, incluidos los provocados por fauna salvaje. No todo es festivo alrededor del gran eclipse solar del próximo 12 de agosto.
Soria se prepara para vivir uno de los acontecimientos astronómicos más importantes de las últimas décadas. La provincia figura entre los mejores lugares de España para contemplar el fenómeno y las previsiones apuntan a la llegada de decenas de miles de visitantes.
Con estas previsiones, la Junta ha publicado seis emplazamientos oficiales recomendados para la observación del fenómeno: en Soria capital, el monte Valonsadero, en Garray será el graderío de Numancia, en Borobia, en el entorno del Observatorio y en Castillejo de Robledo, en las instalaciones de la Real Federación de Caza.
Completan los destinos recomendados Ágreda, con el cerro de la Coronación y San Leonardo de Yagüe, en el paraje La Loma.
Pero tan importante como encontrar un buen lugar para observar el eclipse es saber dónde no hacerlo.
Con ese objetivo, la Junta de Castilla y León ha publicado, también, un mapa de zonas de exclusión. El acceso no estará prohibido —nadie puede vallar el campo—, pero sí se desaconseja expresamente acudir a amplias áreas de la provincia por motivos de seguridad y conservación ambiental.
Y no son pocas. Las zonas marcadas en rojo abarcan cerca del 75% del territorio provincial. Comarcas enteras, como Pinares, aparecen dentro de las áreas donde se recomienda evitar concentraciones masivas de personas. Lo mismo sucede en buena parte de los llamados Pinares Llanos, desde Almazán hasta Andaluz, Tardelcuende, Quintana Redonda y Lubia.
La razón principal tiene nombre y apellidos: incendio forestal.
La semana del 12 de agosto coincide estadísticamente con el periodo de mayor riesgo de incendios forestales en Castilla y León. Precisamente por eso, las autoridades consideran que concentrar miles de personas en zonas arboladas multiplica los peligros.
No se trata únicamente del riesgo de que se origine un fuego. El verdadero problema aparece si las llamas sorprenden a cientos o miles de personas en espacios forestales con accesos limitados. Las dificultades para evacuar una zona boscosa y permitir la entrada de los equipos de emergencia pueden convertir una situación complicada en una emergencia de gran magnitud.
Por ello, la Junta recomienda evitar cualquier concentración masiva en áreas forestales y, especialmente, en algunos de los espacios naturales más emblemáticos de la provincia.
Algunos de los escenarios más espectaculares y conocidos de Soria son precisamente aquellos a los que se recomienda no acudir.
Entre ellos figuran los espacios de la Red de Áreas Naturales Protegidas (RANP), abanderados por dos auténticos iconos del turismo provincial: el Parque Natural del Cañón del Río Lobos y el Parque Natural de la Laguna Negra y Circos Glaciares de Urbión.
La lista incluye además dos joyas ecológicas de enorme valor ambiental, como el Acebal de Garagüeta y el Sabinar de Calatañazor, así como otro de los enclaves más visitados de la provincia, el Monumento Natural de La Fuentona.
Todos ellos comparten una característica: son espacios especialmente sensibles que ya soportan una elevada presión turística durante el verano. Una afluencia extraordinaria de visitantes en una sola jornada podría provocar daños difíciles de revertir sobre hábitats que llevan décadas protegiéndose.
La imagen más repetida del eclipse, la que tenemos todos ya en la retina, será probablemente la de miles de personas mirando al cielo. Sin embargo, uno de los mayores riesgos llegará cuando todos bajemos la vista al mismo tiempo y regresemos a casa.
Las autoridades temen importantes retenciones al finalizar el fenómeno. Miles de vehículos intentando abandonar las mismas zonas en apenas unas horas pueden generar atascos considerables en la red secundaria de carreteras sorianas.
Y ahí aparece otro factor de riesgo añadido: la noche.
Muchos conductores emprenderán el regreso ya sin luz natural, en carreteras poco conocidas y con una elevada presencia de fauna salvaje. Corzos, ciervos o jabalíes incrementan habitualmente el riesgo de accidentes durante las horas nocturnas, un peligro que podría multiplicarse con el aumento excepcional del tráfico.
Por ello, la recomendación es planificar tanto la llegada como el regreso, estudiar rutas alternativas y evitar decisiones improvisadas de última hora.
Otro de los avisos más insistentes va dirigido a quienes pretendan buscar rincones apartados para disfrutar del eclipse.
La Junta pide expresamente no utilizar pistas forestales sin asfaltar, caminos de un único sentido o vías sin salida. Un vehículo bloqueado en uno de estos puntos puede convertirse en un problema serio si es necesario evacuar la zona o permitir el paso de los equipos de extinción.
Además, la normativa autonómica recuerda que está prohibido circular fuera de las pistas autorizadas y aparcar en lugares no habilitados.
Tampoco se puede estacionar en carreteras, caminos rurales o pistas forestales. Un coche mal aparcado puede parecer un inconveniente menor, pero en caso de incendio podría impedir el acceso de los medios de emergencia y comprometer la seguridad de cientos de personas.
Las restricciones relacionadas con el fuego serán máximas. La realización de hogueras está terminantemente prohibida, igual que cualquier actividad susceptible de generar llamas o chispas. Tampoco estará permitida la acampada libre fuera de las zonas autorizadas.
Quienes utilicen equipos de cocina portátiles, grupos electrógenos o motores deberán cumplir estrictas medidas de seguridad y mantener distancias de protección respecto a la vegetación.
La Junta recuerda además que, si las condiciones meteorológicas empeoran y el riesgo de incendio aumenta, algunas autorizaciones previamente concedidas podrían quedar suspendidas de forma temporal.
La llegada masiva de visitantes supone una oportunidad económica y promocional difícilmente repetible para la provincia. Pocas veces Soria será observada por tantos ojos al mismo tiempo.
Pero el éxito del acontecimiento dependerá también de algo mucho más terrenal que el movimiento de la Luna y el Sol: el comportamiento de quienes acudan a contemplarlo.
Porque el eclipse apenas durará unos minutos. Las consecuencias de una imprudencia, en cambio, podrían permanecer durante años sobre los montes, los espacios protegidos y el patrimonio natural que convierten a Soria en uno de los mejores lugares de Europa para mirar al cielo.
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