La Comisión de Patrimonio valida los resultados de la primera campaña arqueológica en el yacimiento de La Cerrada de Arroyo. Las prospecciones con georradar revelan estructuras subterráneas compatibles con un asentamiento señorial de los siglos I al IV.
Este jueves, los miembros de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural han conocido el informe de resultados de los trabajos arqueológicos asociados al proyecto de protección y estudio del yacimiento de La Cerrada de Arroyo en Berlanga de Duero. I Campaña, 2025, promovido por el Ayuntamiento de la localidad.
Estos trabajos estuvieron motivados tanto por los usos urbanísticos previstos en la zona como por el hallazgo de una pieza de carácter excepcional, el denominado ‘Vaso de Berlanga’.
A partir de este hallazgo se promovió un proyecto de estudio, protección del yacimiento e investigación de la pieza, impulsado por el Ayuntamiento con la colaboración de la Diputación Provincial, la Asociación de Amigos del Castillo y el Instituto de Estudios Históricos y Arqueológicos Caetra, con el objetivo de determinar la naturaleza del enclave en la medida en que pudiera condicionar los usos del suelo en el ámbito afectado.
Se llevó a cabo una prospección preventiva mediante georradar, cuyos resultados han permitido identificar una serie de anomalías interpretadas como posibles elementos constructivos, probablemente muros y pavimentos, localizados en el sector occidental del área prospectada a profundidades comprendidas entre 40 y 160 centímetros bajo la superficie. Los datos obtenidos apuntan a la existencia al menos de tres conjuntos estructurales que podrían corresponder tanto a edificaciones independientes como a sectores de un mismo edificio de mayor entidad. El denominado edificio A presenta una superficie aproximada de 330 metros cuadrados, con alrededor de diez posibles estancias; el conjunto B alcanza unos 75 metros cuadrados, con dos compartimentos; y el conjunto C, de unos 122 metros cuadrados, podría presentar una cabecera absidiada o integrarse en un remate de planta cuadrangular. En el exterior de estos conjuntos se han detectado posibles trazas de pavimentación.
Estos resultados se completaron con la prospección superficial, en la que se han recuperado materiales arqueológicos de cronología romana, entre los que destacan cerámicas de tradición indígena, terra sigillata, fragmentos de vidrio, elementos metálicos y escorias, con una mayor concentración en el entorno del edificio que presenta la posible estancia absidiada.
A la vista de los datos disponibles, se plantea con carácter preliminar la interpretación del enclave como un espacio habitacional de época romana, con una cronología que podría abarcar entre los siglos I y IV d.C., posiblemente vinculable a una villa, extremo que deberá ser confirmado mediante investigaciones complementarias.
La Comisión ha autorizado la prospección geofísica y excavación en el yacimiento para la campaña 2026. Se trata de una ampliación de la prospección geofísica dentro de la parcela 966 del polígono 9 que podrá extenderse a las fincas próximas, así como la realización de un sondeo de comprobación de 10 metros cuadrados en la zona donde se localiza el supuesto edificio absidiado, que servirá para valorar la estratigrafía, presencia de restos y contrastar los resultados del georradar.
El objetivo de esta actuación es seguir profundizando en la naturaleza, extensión e interés del yacimiento para asegurar su protección y estudio futuro.
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