Nueve creaciones gastronómicas exclusivas, con el sello de calidad del equipo del Soto Playa y el toque de innovación de Markocinando, generan una nueva oferta gastronómica en un paraje incomparable junto al río Duero. El icónico restaurante cumple un año bajo la nueva gestión, potenciando las brasas y las comidas y cenas en grupo.
La idea de instalar una food Truck en el Soto Playa nació como respuesta a una demanda repetitiva de los miles de sorianos y visitantes que recorren las márgenes del Duero durante los meses de buen tiempo. Muchos querían poder disfrutar durante más tiempo de la espléndida terraza con que cuenta el icónico restaurante soriano y “picar algo” a la fresca para irse a casa cenados.
Así, con la idea de crear un nuevo espacio de ‘tardeo’ para Soria nació la Food Truck ‘La orilla del Soto’. Un vehículo restaurante que da servicio a la terraza junto al río y que multiplica las oportunidades que ofrece un establecimiento como el Soto Playa. La carta es de lo más sugerente y variada y presenta desde sándwiches y perritos calientes hasta patatas bravas y nachos pasando por croquetas de torrezno y croquetas veganas.
Un total de nueve creaciones que cuentan con doble sello de autor. Por un lado, el de la calidad y garantía que ofrece el equipo de cocina del Soto Playa (cuya gerencia se hizo con el restaurante hace hora un año), y por el otro el de la originalidad y la innovación de Markocinando, el laboratorio gastronómico soriano que hace que estos platos, aunque suenen igual que muchos otros, tengan un toque muy especial.
Las ‘patatas camperas’ se acompañan con hierbas provenzales, picadillo, mayonesa de lima, soja y salsa de yema. Las croquetas no son de jamón, sino de crujiente torrezno o de puerro, pensadas para los vegetarianos. Los boquerones aquí se sirven con tartar de pepinillo y mayo de soja y el sándwich de pollo lleva mayonesa coreana, cebolla morada encurtida y queso de crema cheddar. Todo ello acompañado de una cerveza bien fría, un gratificante refresco o un buen vino. ¿Y de postre? De postre una tarrina de queso de Oncala con miel y pistachos.
El icónico restaurante soriano, conocido por sus carnes a la brasa y su ubicación inmejorable (y más este verano donde no está abierto ni el Fielato ni la Casa del Guarda), celebra así el primer año de su nueva gerencia. La compra de la sociedad que lo gestionaba por parte del Grupo Hotelero Alfonso VIII (que ya cuenta con el hotel y los apartamentos) propicia sinergias y más músculo con el reto de mantener el legado de los anteriores propietarios.
Quien lo cuenta a Soria Noticias es Gonzalo Irigoyen, gerente del grupo, quien destaca la “fantástica labor” de Elena Carrillo, la anterior responsable del establecimiento. Por ello, porque se valora el trabajo realizado y la marca creada, la apuesta de los nuevos gestores ha sido la comunidad. Entre los pequeños cambios, la separación del bar y el restaurante, la apuesta por incluir nuevos platos, como el pulpo, a la carta aprovechando el sabor de las brasas, el enfoque pensado en dar comidas y cenas a grupos de hasta 70 personas, la apuesta por el lavadero como espacio de vermut y la ya mencionada Food Truck.
En total son más de 60 personas las que trabajan en el grupo Alfonso VIII, unas 25 de ellas en este restaurante Soto Playa al que le quedan casi dos décadas de concesión pública. A la brasa y el emblemático, y fresco, entorno se suma ahora un atractivo más, la Food Truck para disfrutar al máximo de la terraza. Así, mientras el restaurante continúa con su alta demanda que aconseja reservas con un mes de antelación en temporada alta, el soriano o el turista que pasee junto al Duero podrá hacer una parada muy, pero que muy disfrutona en el Soto Playa.
Únete al universo Soria Noticias Descárgate nuestra APP, entra en nuestro canal de WhatsApp o síguenos en redes.