Castilla y León lidera los ahogamientos en comunidades de interior con 13 fallecidos en el primer semestre de 2026. La Federación de Salvamento y Socorrismo regional (FECLESS) reclama medidas de prevención y vigilancia constantes durante todo el año.
Castilla y León se sitúa a la cabeza de las comunidades autónomas de interior en número de muertes por ahogamiento en espacios acuáticos. Entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2026, la Comunidad registró un total de 13 víctimas mortales, lo que representa el 5,99 % del total nacional. Estos datos ubican a la región entre las siete autonomías con mayor siniestralidad de todo el país, a pesar de no contar con litoral marítimo.
Según los datos del Informe Nacional de Ahogamientos (INA) elaborado por la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS), España contabilizó 217 fallecimientos en el primer semestre del año, lo que supone el peor registro para un mes de junio desde que se tienen estadísticas oficiales. Aunque todavía no se dispone de los datos definitivos correspondientes al mes de julio, las informaciones publicadas confirman que los incidentes continúan produciéndose de manera constante en el territorio autonómico.
Coincidiendo con el Día Mundial para la Prevención de los Ahogamientos, que se conmemora cada 25 de julio, la Federación de Salvamento y Socorrismo de Castilla y León (FECLESS) se ha sumado a la campaña global de la Organización Mundial de la Salud (OMS) bajo el lema "Unámonos para revertir la situación" (Unite to Turn the Tide). El objetivo de esta iniciativa internacional es reducir en un 35 % las muertes por ahogamiento para el año 2035. A nivel global, estos sucesos se cobran más de 300.000 vidas al año —unas 30 cada hora—, y casi una cuarta parte de las víctimas son menores de cinco años. No obstante, la OMS recuerda que la tasa mundial ya se ha reducido un 38 % desde el año 2000 gracias a la prevención sostenida.
Desde la FECLESS advierten de que estas cifras desmontan la creencia generalizada de que el riesgo de ahogamiento se limita casi en exclusiva a las playas marítimas. En una comunidad de interior como Castilla y León, los entornos fluviales, los embalses, los pantanos y las piscinas —tanto de uso público como privado— concentran la totalidad de los incidentes.
La federación señala que estos espacios suelen contar con una menor vigilancia y, además, los usuarios presentan una menor percepción del riesgo en comparación con las zonas de baño costeras. Este "punto ciego" es el que la organización intenta combatir mediante acciones de concienciación y formación técnica en las nueve provincias de la Comunidad.
Para hacer frente a esta problemática, la OMS promueve el marco estratégico PROTECT, un conjunto de directrices basadas en la evidencia científica que la federación autonómica suscribe y traslada a las administraciones y a las familias. Las medidas clave de este plan incluyen:
La federación insiste en que la seguridad acuática no puede limitarse a una jornada de concienciación en el mes de julio. "Cada ahogamiento es una muerte evitable. Nuestra labor como socorristas y formadores no puede reducirse a una jornada de sensibilización en julio: exige presencia, formación y vigilancia constantes en piscinas, ríos y embalses durante toda la temporada de baño y en la educación de niños y familias durante todo el año", señalan desde la FECLESS.
Por este motivo, la entidad mantiene una actividad continuada durante todo el año que incluye la formación de socorristas, escuelas deportivas, cursos de reciclaje y campañas de sensibilización en el medio acuático. La organización ha realizado un llamamiento a las administraciones locales y autonómicas, centros educativos y familias para reforzar la presencia de profesionales cualificados y la educación en seguridad acuática desde la infancia.
Únete al universo Soria Noticias Descárgate nuestra APP, entra en nuestro canal de WhatsApp o síguenos en redes.