El Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas y el Colegio de Castilla y León alertan de que el humo de los incendios forestales puede causar irritación, lagrimeo y visión borrosa incluso a kilómetros de distancia. Los expertos recomiendan usar lágrimas artificiales sin conservantes, evitar las lentillas y acudir al especialista si los síntomas persisten.
El Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO) y el Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León (COOCYL) han advertido de que el humo generado por los recientes incendios forestales puede afectar de forma directa a la salud ocular. Los profesionales recuerdan que estas consecuencias pueden manifestarse incluso a varios kilómetros de distancia del foco del fuego, por lo que recomiendan adoptar medidas de protección de manera inmediata.
La exposición al humo, las cenizas y las partículas en suspensión no solo perjudica a las vías respiratorias, sino que también altera la película lagrimal. Esta situación puede provocar problemas como irritación, lagrimeo, sensación de cuerpo extraño o visión borrosa transitoria, además de agravar patologías previas muy comunes como el ojo seco.
Andrés Gené Sampedro, presidente del CGCOO, explica que es fundamental "adoptar medidas de protección desde los primeros episodios de humo" debido a la capacidad de dispersión de las partículas. En la misma línea, la vicedecana de COOCYL, Ana Belén Cisneros, destaca que en Castilla y León se está observando cómo el humo afecta a personas que se encuentran muy alejadas de los incendios. Por ello, insiste en que, ante cualquier molestia, "es fundamental proteger los ojos, limitar la exposición al humo y consultar con un óptico-optometrista si los síntomas persisten o empeoran".
Ante episodios con una elevada concentración de humo en el ambiente, los ópticos-optometristas aconsejan seguir una serie de pautas sencillas para minimizar los riesgos en la salud visual:
Aunque en la mayoría de los casos las molestias oculares causadas por el humo son leves y de carácter temporal, los colegios profesionales recomiendan acudir a un profesional sanitario si se presentan síntomas de mayor gravedad. Entre las señales de alerta destacan el dolor ocular intenso, una disminución importante de la visión, la secreción abundante, la inflamación de los párpados o una sensación de cuerpo extraño persistente.
Asimismo, los expertos aconsejan solicitar una valoración especializada si las molestias en los ojos se prolongan durante más de 24 o 48 horas, o si estas empeoran de forma progresiva con el paso del tiempo.
En caso de sufrir una irritación importante, la primera medida de auxilio debe ser lavar el ojo durante varios minutos con abundante suero fisiológico o agua limpia. Los profesionales advierten de que nunca se debe intentar extraer una partícula que parezca estar adherida a la superficie ocular, así como tampoco se deben utilizar colirios con medicamentos sin una prescripción médica previa.
Únete al universo Soria Noticias Descárgate nuestra APP, entra en nuestro canal de WhatsApp o síguenos en redes.