José Manzano, delegado de la Federación de Cazadores de Soria, apunta a la sequía, las altas temperaturas y el adelanto de la cosecha como factores que han provocado el desplazamiento de las codornices, aunque "siempre hay zonas con buenas expectativas".
La media veda arranca este sábado en la provincia de Soria con unas expectativas que se han enfriado en las últimas semanas. José Manzano, delegado de la Federación de Cazadores de Soria, reconoce a Soria Noticias que el sector afronta la apertura con cierto pesimismo después de haber observado "miles y miles de codornices" antes y durante la cosecha.
La situación que se espera encontrar ahora, sin embargo, es bastante diferente. Las altas temperaturas y la falta de lluvia desde el mes de mayo han ido modificando las condiciones del campo. A ello se suma el adelanto de la cosecha, que este año se ha producido alrededor de quince días antes, permitiendo que la paja haya sido retirada rápidamente de los campos.
Según explica Manzano, la desaparición de esa cobertura y las condiciones de sequedad hacen que las codornices ya no encuentren el entorno adecuado para permanecer y criar, por lo que muchas terminan desplazándose hacia otras zonas. De ahí que, pese a la abundancia de ejemplares observada semanas atrás, las previsiones para el inicio de la temporada sean ahora bastante más contenidas.
La enorme extensión de la provincia y las diferencias entre territorios hacen, no obstante, que la situación no sea igual en todas las zonas. Manzano apunta a Oncala, Berlanga y el entorno del Moncayo, entre otros, como algunos de los territorios donde se espera encontrar una mayor presencia de codorniz.
Una de las novedades de esta media veda será también la participación de los cazadores sorianos en el 'Proyecto Coturnix', una iniciativa de ciencia ciudadana para el seguimiento y la gestión sostenible de la codorniz y que surge para evaluar el estado de conservación de la codorniz en España.
Por ese motivo, la Federación ha pedido a los cazadores que colaboren especialmente durante los días 15 y 16 de agosto, coincidiendo con las dos primeras jornadas de la temporada. Podrán hacerlo a través de la página web de la Fundación Artemisan o mediante los códigos QR que se les han facilitado.
La iniciativa pretende recopilar información sobre las capturas realizadas, los avistamientos y otros datos obtenidos directamente en el campo. El objetivo es contribuir a elaborar un censo a nivel nacional que permita conocer mejor cómo se encuentra actualmente la población de codorniz, cuáles son sus hábitos y cómo están influyendo en ella factores como el cambio climático.
De cara a este primer fin de semana, Manzano pone el foco especialmente en la seguridad. "Seguridad, seguridad y seguridad", insiste, ante unas jornadas que estarán marcadas por las altas temperaturas.
El delegado de la Federación de Cazadores de Soria pide extremar las precauciones para evitar golpes de calor y recomienda evitar las horas centrales del día, además de adaptar la actividad a las condiciones meteorológicas. El objetivo, recuerda, es disfrutar de la jornada de caza sin asumir riesgos innecesarios.
Para Manzano, la media veda tiene además un valor especial como periodo de aprendizaje. No es únicamente una "escuela de cazadores", sino también una escuela para los perros, inseparables compañeros durante estas jornadas.
La codorniz permite, según explica, desarrollar y perfeccionar diferentes habilidades porque se trata de una modalidad de "caza más tranquila, comparada con la perdiz". El perro dispone de tiempo para localizar al ave y señalarla, mientras que, cuando la codorniz levanta el vuelo, suele hacerlo de manera bastante recta, facilitando el disparo.
Por ello, considera que esta especie ofrece un buen escenario tanto para que los cazadores con menos experiencia aprendan a desenvolverse como para que quienes ya tienen experiencia puedan perfeccionar su técnica.
Una cuestión que cobra especial importancia en un momento en el que el sector observa con preocupación el relevo generacional. Manzano señala que actualmente "por cada tres cazadores que se jubilan únicamente uno se incorpora para cubrir esa baja", una situación que deja un balance negativo y que obliga al sector a plantearse qué medidas pueden adoptarse para garantizar su futuro.
La media veda comienza así con la incertidumbre sobre el número de codornices que finalmente encontrarán los cazadores en el campo, pero también con el objetivo de aprovechar estas primeras jornadas para obtener más información sobre una especie cuya evolución, en un contexto marcado por la sequía, las altas temperaturas y los cambios en los ciclos agrícolas, preocupa cada vez más al sector.
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