Volver Noticias de Soria - SoriaNoticias.com
Golmayo se prepara para volver a sus raíces: "Son días especiales, tengas la edad que tengas"

Golmayo se prepara para volver a sus raíces: "Son días especiales, tengas la edad que tengas"

Actualizado 25/08/2026 14:43

Las fiestas de Santa Bárbara arrancan este viernes con un programa que recupera tradiciones como la 'vestida del Ramo' y la Gallofa, y que busca reunir a vecinos, familias y a quienes regresan al pueblo para estos días tan especiales.

Las fiestas en honor a Santa Bárbara de Golmayo comienzan este viernes, 27 de agosto, y, para su alcalde, Benito Serrano, son mucho más que unos días marcados en el calendario. Son un punto de encuentro, el momento en el que muchos regresan al pueblo y se reencuentran con sus raíces. "Eso es lo que hacen las fiestas del pueblo", explica, y también la oportunidad de recuperar recuerdos y vivir otros nuevos.

Porque cada generación las disfruta de una manera diferente. Para los más jóvenes son días de ilusión, de primeras fiestas y de experiencias que, con el paso del tiempo, se convertirán en recuerdos. Para quienes ya las han vivido durante años, son también una forma de mirar atrás, de recordar. "Son días especiales, tengas la edad que tengas", resume el alcalde.

Las tradiciones que mantienen vivo al pueblo

Entre los actos que conforman el programa, Benito Serrano destaca especialmente aquellos que conservan el sabor de las tradiciones y que, además, han sabido recuperar el protagonismo de los vecinos. Uno de ellos es la 'vestida del Ramo', que se celebrará el viernes.

El alcalde explica que se trata de una tradición que "llegó a perderse" tanto en Golmayo como en localidades como Camparañón y Villabuena, pero que se ha recuperado y que, en el caso de Golmayo, "ha cogido mucha fuerza", logrando además implicar especialmente a los más jóvenes.

El Ramo se elabora sobre un armazón de madera que se engalana con roscas y cintas en las que se escriben deseos. Unos deseos que, como recuerda Benito Serrano, en su mayoría "hablaban de encontrar un buen marido". Antiguamente eran las mozas, las mujeres solteras de la localidad, quienes amasaban las roscas. Hoy, sin embargo, la participación se ha abierto a todas, estén casadas o solteras. Después, las roscas se subastan el sábado por la noche durante la verbena, en un acto en el que "el mozo de los quintos acompaña a las autoridades".

Pero no es el único momento que el alcalde pone en valor. También destaca la entrega de pañuelos a los más pequeños, una iniciativa que comenzó hace alrededor de diez u once años y que nació con el objetivo de reforzar ese sentimiento de pertenencia a Golmayo, sobre todo entre las nuevas generaciones. "Ha venido mucha gente de otros lugares a vivir al municipio y faltaba un poco ese sentimiento de Golmayo", explica.

Este año será el turno de los nacidos en 2025, en un acto que reúne a las familias y que supone también el primer encuentro de esa nueva quinta con las fiestas del pueblo. Un gesto sencillo, pero cargado de simbolismo, que marca el inicio de sus propias vivencias y recuerdos ligados a Golmayo.

Junto a estos actos, Serrano destaca también la comida popular y, especialmente, la Gallofa del domingo, una de esas tradiciones que se viven en la calle y de puerta en puerta. Desde por la mañana hasta bien entrada la tarde, los vecinos recorren las casas compartiendo comida y bebida, acompañados por el sonido de las dulzainas. "Ir recorriendo las casas de tus vecinos con música, comida y bebida es algo que no se debería perder", apunta el alcalde.

Una invitación a todo el que quiera sumarse

Para Serrano, estas fiestas tienen además un significado especial en un municipio que ha crecido y que ha recibido a vecinos procedentes de muchos puntos de la provincia. "A Golmayo ha ido a vivir gente de toda la provincia y todos son bienvenidos", señala el alcalde, destacando el carácter acogedor del pueblo.

Las fiestas se convierten así también en una oportunidad para que quienes llegaron después conozcan las tradiciones y se sientan parte de ellas. Y esa es, precisamente, una de las grandes virtudes que Serrano encuentra en estos días: la capacidad de reunir a quienes siempre estuvieron, a quienes regresan y a quienes acaban de llegar.

Su deseo para estos días es sencillo: "que todo salga bien" y que las fiestas se vivan con "respeto, convivencia y ganas de disfrutar". Porque, al final, las fiestas de un pueblo son eso: el lugar al que se vuelve, las raíces que se recuerdan y esos días que, con el paso del tiempo, acabarán convirtiéndose en los grandes recuerdos de mañana.

Únete al universo Soria Noticias Descárgate nuestra APP, entra en nuestro canal de WhatsApp o síguenos en redes.