La Fiscalía atribuye a dos acusados una sucesión de asaltos a viviendas, garajes y naves agrícolas entre noviembre de 2023 y abril de 2024. El Ministerio Público sostiene que ambos actuaron conjuntamente y reclama además penas de dos años de prisión para otros tres acusados por comprar, según la acusación, objetos procedentes de algunos de esos robos.
La Fiscalía de Soria solicita seis años de prisión para dos hombres a los que acusa de un delito continuado de robo con fuerza en casa habitada por una sucesión de robos cometidos entre noviembre de 2023 y abril de 2024. La Fiscalía atribuye a los dos acusados una cadena de al menos 15 asaltos e intentos de robo en viviendas, garajes y naves agrícolas.
Otros tres acusados se enfrentan a una pena de dos años de prisión por delitos de receptación, es decir, por adquirir efectos procedentes de delitos anteriores sabiendo, según el Ministerio Público, cuál era su origen.
Según la calificación provisional de la Fiscalía, los dos acusados por robo continuado actuaron conjuntamente y utilizaron un Citroën C5 propiedad de este último para desplazarse a distintas localidades de la provincia. El primer episodio habría ocurrido el 15 de noviembre de 2023. Los acusados habrían forzado la entrada de dos naves agrícolas. En la primera no sustrajeron ningún objeto, mientras que de la segunda se llevaron 500 litros de gasóleo para tractor, herramientas, dos escaleras de aluminio, dos gatos para levantar tractores y un maletín de herramientas.
El relato del fiscal sitúa después nuevos hechos entre el 24 y el 26 de enero de 2024, cuando los dos acusados habrían accedido al garaje de una segunda vivienda tras forzar la cerradura y sustraído diversas herramientas y objetos. A continuación, según la acusación, entraron en otro garaje y en una vivienda y se llevaron herramientas, prismáticos, colonias, un teléfono, una mochila y alimentos.
La relación de hechos continúa el 4 y 5 de febrero, cuando, siempre según la Fiscalía, accedieron a dos naves agrícolas y sustrajeron numerosas máquinas y herramientas, entre ellas radiales, taladros, una máquina de soldar, una motosierra, una hidrolimpiadora y un generador, efectos valorados en 6.337,85 euros, aunque parte del material fue posteriormente recuperado.
El 14 de febrero, la acusación sitúa otro robo en una vivienda, de la que habrían desaparecido un ordenador portátil, un teléfono móvil, un televisor, joyas, dinero en efectivo y un audífono por valor de 1.908 euros. El propietario recuperó posteriormente el ordenador y un colgante y reclama 1.578 euros por los objetos no recuperados y los perjuicios ocasionados. El 22 y 23 de febrero se habría producido otro robo en un garaje, del que desaparecieron varias máquinas y un patinete eléctrico.
La Fiscalía atribuye también a los dos acusados varios intentos y robos durante marzo y abril. El 2 y 3 de abril habrían forzado la entrada de una nave sin llegar a llevarse objetos; en otro episodio habrían sustraído una desbrozadora. También se les atribuye el intento de entrar en otra nave, cuyos daños fueron indemnizados por una aseguradora con 230 euros.
Entre el 4 y el 5 de abril, según la acusación, habrían entrado en el centro de la Brigada de Incendios Forestales de Bayubas de Abajo y sustraído una motosierra, una desbrozadora, un casco con auriculares y un arnés. En esas mismas fechas, siempre según la Fiscalía, habrían accedido a tres naves agrícolas.
La relación de hechos incluye otros tres episodios entre los días 8 y 9 de abril. En uno de ellos se sustrajeron diversas máquinas y herramientas que fueron recuperadas y cuyo propietario no reclama. En otro se llevaron una motoazada, también recuperada. En el tercero, los acusados habrían accedido a dos viviendas comunicadas por un garaje y sustraído una PlayStation 4, un televisor, joyas y 200 euros en efectivo.
La investigación dio un giro el 9 de abril de 2024, cuando, por orden judicial, la Guardia Civil y la comisión judicial registraron los domicilios de los acusados, además de un taller y una chatarrería. La Fiscalía señala que en los registros aparecieron efectos que posteriormente fueron devueltos a sus propietarios.
La acusación sitúa a un tercer acusado en un taller. Según la Fiscalía, adquirió de los dos acusados por robo continuado varios efectos que procedían de los golpes, pese a conocer su origen delictivo y sin haber participado en las sustracciones. Por estos hechos se le acusa de receptación.
La Fiscalía atribuye asimismo a otros dos acusados la compra conjunta, el 5 de abril de 2024, de diversos efectos que habían sido sustraídos en las instalaciones de la Brigada de Incendios Forestales de Bayubas de Abajo. Según el escrito de acusación, pagaron 500 euros y sabían que los objetos procedían de una actividad delictiva. I.O.B. habría actuado además como intermediario en la operación.
El Ministerio Fiscal no aprecia circunstancias que modifiquen la responsabilidad penal de ninguno de los acusados. La acusación reclama además distintas cantidades en concepto de responsabilidad civil por daños, objetos no recuperados y cantidades abonadas por las aseguradoras. El juicio se celebrará el próximo 8 de octubre en la Audiencia provincial de Soria.
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