El Gobierno autonómico remite a la institución de la ONU un exhaustivo análisis sobre las consecuencias del último incendio en el yacimiento berciano. El documento detalla las acciones inmediatas para frenar el deterioro del suelo y proyecta un nuevo modelo de gestión para finales de 2026.
Hoy martes ha sido presentado, por el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja, el informe redactado por el Grupo Autónomo de Expertos sobre el alcance del incendio de Las Médulas y la afectación del BIC, que fue trasladado al Ministerio de Cultura el pasado marzo para su remisión a la Comisión Nacional de la UNESCO y con posterioridad, si procede tras su revisión, elevarlo al Centro de Patrimonio Mundial. El informe recoge las conclusiones de los estudios elaborados por el Grupo de Asesoramiento de Emergencias del CSIC.
En la presentación se han detallado algunos de los aspectos más reseñables del informe que pretende ofrecer al Centro de Patrimonio Mundial de la UNESCO una visión sintética, clara y estructurada de los daños sufridos y de las medidas que se están implementando para garantizar la resiliencia del sitio y la preservación de sus claves de autenticidad e integridad que determinan su Valor Universal Excepcional. Según ha relatado el consejero, el informe recoge que “los atributos que sustentan el valor excepcional del sitio, es decir, sus evidencias arqueológicas romanas, la configuración del paisaje minero y los elementos de autenticidad e integridad, se mantienen, en términos generales preservados. No obstante, la pérdida de cobertura vegetal ha dejado expuestos frentes mineros, canales y estructuras arqueológicas, lo que incrementa su vulnerabilidad frente a la erosión y al arrastre de sedimentos. Los daños materiales directos a elementos romanos han sido limitados, pero existen riesgos de cara al futuro derivados de erosión de suelos, exposición de estructuras arqueológicas y alteraciones hidroquímicas”,
El plan se establece en una serie de prioridades. A corto plazo, plantea la estabilización de suelos mediante acolchado y barreras de sedimentación; protección temporal de elementos arqueológicos; control de accesos en zonas inestables; seguimiento hidroquímico intensivo; y ayudas de emergencia a residentes y actividades económicas afectadas.
A medio plazo, recoge acciones de conservación dirigidas a elementos arqueológicos que precisan intervención; tratamientos fitosanitarios, podas y reforestación selectiva para la recuperación del castañar; rehabilitación de infraestructuras turísticas y de la señalética; y consolidación de un sistema de vigilancia ambiental y patrimonial con indicadores claros.
Por último, a largo plazo, apunta la integración del Plan de Recuperación Post-Desastre en un Plan Integral de gestión que garantice la prevención de riesgos, la conservación del Valor Universal Excepcional y el desarrollo socioeconómico local sostenible. Como ya se adelantó en la última reunión del Equipo Técnico Interinstitucional de Recuperación, ETIR, está previsto que este nuevo Plan Integral de Gestión del Sitio, se entregue a finales de 2026. Contemplará los mecanismos adecuados para su correcta gestión y será el resultado de un programa organizativo, con una concepción inteligente y optimizada de recursos económicos, humanos, territoriales y materiales, adaptado al contexto postincendio. Por lo tanto, el consejero ha asegurado que la relación entre ambos Planes es estructural, funcional y estratégica. “Los dos documentos están concebidos como complementarios. El Plan de Recuperación actúa como mecanismo inmediato de estabilización y reconstrucción, mientras que el Plan Integral constituye el marco permanente de gobernanza, conservación y desarrollo del sitio. La integración de los resultados del Plan de Recuperación en el Plan Integral garantiza que la recuperación no sea un proceso aislado, sino el punto de partida de un modelo de gestión más resiliente, participativo y sostenible”.
El consejero ha anunciado que el informe se va a compartir con todos los agentes, públicos y privados, que están implicados en la conservación, promoción y difusión del patrimonio cultural de Las Médulas, desde el convencimiento de que este informe constituye una herramienta de la máxima utilidad para orientar el desarrollo de este territorio. Para ello, se ha habilitado un enlace en la página web de la Junta de Castilla y León que permitirá su descarga, en el apartado de patrimonio cultural: https://patrimoniocultural.jcyl.es/web/es/normativa-procedimientos-subvenciones/informe-estado-conservacion-zona.html . Asimismo, el informe se presentará en el Consejo de Patrimonio Histórico, que se celebrará en Sigüenza, desde mañana hasta el viernes el 10 de abril, tal y como ha solicitado el Ministerio de Cultura, por considerarlo un ejemplo de buenas prácticas.
Santonja ha agradecido el trabajo realizado por el grupo autónomo de expertos que ha elaborado el informe: José Ignacio Gallego, Arqueólogo y consultor de UNESCO; Rand Eppich, arquitecto y asesor de ICOMOS Internacional; Jorge Vega, director del Centro Asociado a la UNED en Ponferrada y a Darío Álvarez, arquitecto y catedrático de Composición Arquitectónica de la Universidad de Valladolid. Igualmente ha agradecido a CSIC su labor desde su activación a finales del pasado verano, asumiendo “con gran profesionalidad” la evaluación de la afectación del incendio a este BIC patrimonio mundial y la evaluación de los riesgos que se puedan derivar como consecuencia directa del incendio.
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