La recepción de los Jurados de Cuadrilla en el Ayuntamiento de Soria y la tradicional cena de gala han sido, un año más, preludio del pregón de fiestas con un desfile en el que la elegancia clásica ha convivido con las tendencias de 2026. Lentejuelas, tejidos satinados, escotes en V, espaldas descubiertas, capas de tul y una paleta que ha oscilado entre los rosas empolvados, los verdes azulados y el rojo más festivo han marcado una noche en la que cada cuadrilla ha impreso su propia personalidad.
La alfombra roja hasta el Ayuntamiento ha vuelto a ejercer de prólogo del pregón de las fiestas de San Juan. Es el aperitivo que precede a la gran comilona festiva que la ciudad degustará durante los próximos cinco días, un acto relativamente reciente —la cena de gala de los Jurados de Cuadrilla se instauró en 1988, sustituyendo al antiguo Homenaje a la Mujer Soriana— que ya forma parte del imaginario sanjuanero.
Los protagonistas han llegado con casi media hora de retraso a bordo de auténticas joyas sobre ruedas: Jaguar, Cadillac o Ford de principios del siglo XX y de mediados del pasado siglo, engalanados con flores y mantillas. Mientras la Banda Municipal interpretaba el tradicional 'Viva las Juradas', los representantes de las doce cuadrillas han desfilado bajo un sol todavía implacable y una temperatura cercana a los 30 grados.
La moda ha contestado al calor con tejidos ligeros, sedas, tules y faldas de gran caída. La tarde-noche ha dejado también un claro protagonismo para los acabados satinados y la pedrería, que han aportado brillo sin excesos, junto a escotes en V, aberturas estratégicas y espaldas descubiertas, algunas de las tendencias que dominan las noches de verano de 2026.
Los jurados han apostado mayoritariamente por el azul en todas sus variantes, mientras las juradas han llenado de color una alfombra roja que, por unas horas, se ha convertido en una auténtica pasarela.

Los hermanos Rodrigo y María Heras de Gregorio, los jurados más jóvenes de este año, han apostado por una elegancia sobria y coordinada. Ella ha elegido un conjunto en tonos marrón chocolate y cobrizo, con un top de escote en V y una amplia falda con vuelo desde la cadera que le ha aportado mucho movimiento. El cabello semirrecogido, los pendientes dorados de gran longitud y el bolso a juego han completado un estilismo muy actual. Él ha optado por un clásico traje azul con camisa blanca y corbata oscura, sin estridencias.

Raúl Carnicero González y Graciela Carrillo Polanco han elegido la suavidad cromática. La jurada ha lucido un vestido de seda entre el rosa y el lila, con mangas abullonadas, apenas joyas, sandalias blancas y un abanico blanco. Como detalle más personal, un colgante con los nombres de sus hijos. El jurado ha combinado un traje azul petróleo con chaleco azul celeste y corbata a juego, uno de los conjuntos masculinos más armónicos de la tarde.

Enrique García Garcés y Ana María Mallo Lapuerta, acompañados por su hijo, han ofrecido una de las propuestas más veraniegas. Él ha portado un traje azul grisáceo con una original corbata granate salpicada por pequeños soles de tonos discretos. Ella ha apostado por un diseño de Rosa Clará con corpiño estampado de flores fucsias y verdes, amplio escote en V y falda verde botella asimétrica con tablas desde la cintura. El moño desenfadado y un abanico morado han reforzado una imagen fresca y elegante.

Ignacio Soto Marín e Inma Parra García han llevado a la alfombra roja una inspiración clásica. La jurada ha elegido un vestido rosa palo de cierto aire griego, con capa de tul y escote asimétrico que dejaba un hombro al descubierto, acompañado de joyas familiares y un moño alto. Él ha llevado un traje azul petróleo con corbata del mismo tono, una combinación impecablemente coordinada.

Mariano Olalla Corces y Esther María García García han sido unos de los encargados de aportar el brillo más evidente de la tarde. El vestido color champán de la jurada, con pedrería grisácea y falda de tul, captaba la luz a cada paso. Un collar de strass y una trenza deshecha completaban un estilismo sofisticado. El jurado ha vestido un elegante gris marengo con corbata azul verdosa.

Rubén Mateo Renta y Esperanza Gómez Martínez se han decantado por una de las tendencias más repetidas de la noche: el verde azulado con pedrería. El diseño de Martín Barcelona, entallado en la cintura y rematado por una capa de tul, de ella se completaba con bolso plateado, discretos pendientes brillantes y sandalias metálicas. Él ha lucido un traje azul marino con una corbata rosada estampada que aportaba contraste.

José María Alonso Utrilla y Pilar Aranda Aranda han optado por el color más asociado a la fiesta. La jurada vistió un espectacular diseño rojo con cuerpo de pedrería en cristales del mismo tono, mangas vaporosas de media manga y una falda de amplio vuelo que le ha realzado cada movimiento. El bolso plateado equilibraba el conjunto. El jurado apostó por un intenso azul con corbata rosa.

Víctor Robador Capel y Noelia Delso Ferrer han ofrecido uno de los conjuntos más solemnes. El rojo vino del vestido de la jurada, con escote en V drapeado, bordados negros de pasamanería en cintura y espalda y una elegante cola, evocaba el carácter más tradicional de San Juan. Bolso rojo, moño bajo y pendientes largos completaban el estilismo. Él ha sido el único que ha sustituido la corbata por una pajarita, acompañada de pañuelo en el bolsillo sobre un traje azul oscuro.

David Miguel Sanz y Ángela del Campo Díez han apostado por el protagonismo del verde azulado. La jurada lució un vestido de corte sirena de pedrería con pronunciado escote y falda de tul, acompañado por joyas familiares y un elaborado recogido que dejaba caer parte de la melena. El jurado ha elegido un traje azul con corbata estampada en diferentes tonalidades del mismo color.

Maikel Mochales Rubio y María José Martínez Esteban han protagonizado una de las apuestas más atrevidas. Ella ha elegido un vestido rosa champán de hombros descubiertos y escote muy pronunciado, con una original superposición en la falda y una abertura que dejaba ver una minifalda de pedrería. Sandalias azul marino y bolso a juego completaban un estilismo muy contemporáneo. Él ha coordinado el conjunto con chaleco y corbata en color champán sobre traje negro y camisa blanca.

Sergio Blasco Fernández y Vanessa Blasco Fernández han demostrado que la coordinación también puede ser una declaración de estilo. La jurada vistió un diseño azul marino con escotes en V delantero y trasero y una delicada pedrería que recordaba a un cielo estrellado. La coleta baja ladeada y los complementos rojos aportaban personalidad. Él ha reforzado esa combinación con un traje azul y corbata roja, perfectamente sincronizado con los accesorios de su compañera.

Jesús Latorre Hernández y Vanessa Gascón Abán han cerrado el desfile con una propuesta elegante. La jurada ha lucido un vestido azul petróleo con escote en pico, drapeado en la falda y un llamativo detalle de plumas azules y moradas sobre el hombro, acompañado por bolso morado y un clásico moño adornado con un dije. El jurado ha optado por un traje negro con chaleco gris de tono rosa malva y corbata del mismo tono, un cierre elegante para una noche en la que la moda volvió a anunciar que San Juan ya está en la calle.
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