Volver Noticias de Soria - SoriaNoticias.com
2026, el año en el que giró el tiempo en Soria

2026, el año en el que giró el tiempo en Soria

Actualizado 13/07/2026 07:29

Los primeros meses de 2026 dejaron más de cien litros por metro cuadrado de lluvia por encima de lo habitual. Sin embargo, desde abril las precipitaciones casi han desaparecido mientras el calor se ha instalado con una persistencia inédita en las últimas décadas, dibujando el escenario contra el que advierten desde hace años los investigadores del cambio climático.

El comportamiento meteorológico que está viviendo Soria este año encaja con uno de los escenarios que desde hace años viene describiendo la comunidad científica al hablar del cambio climático: un clima cada vez más extremo y variable.

En apenas unos meses, la provincia ha pasado de un invierno excepcionalmente lluvioso con importantes inundaciones a una primavera veraniega, dominada por el calor persistente y la ausencia de precipitaciones, una sucesión de contrastes que recuerda a los efectos asociados al aumento de la temperatura global tan advertidos.

La alternancia entre episodios de lluvias muy intensas, sequías prolongadas y olas de calor cada vez más frecuentes e intensas es, precisamente, una de las señales que los expertos identifican como propias de un clima en transformación.

Conviene matizar que ningún episodio aislado puede atribuirse directamente al cambio climático, pero sí puede analizarse si su comportamiento es coherente con las tendencias observadas y proyectadas por la ciencia.

El 'grifo' se va cerrando

El pasado invierno dejó una de las temporadas más lluviosas de los últimos años, con 374,4 litros por metro cuadrado acumulados hasta hoy, 104,3 mm por encima de lo que corresponde a estas fechas según la media de referencia de los últimos 45 años.

Pero ese agua es agua pasada. Desde abril, Soria ha entrado en una dinámica de calor casi ininterrumpido, y julio arrancó sin una sola gota de lluvia, como confirma el estudio realizado por el científico del clima Daniel Argüeso.

Enero y, sobre todo, febrero fueron meses generosos en precipitación. Varios días de febrero marcaron percentiles muy altos —86, 97, 92 y 99 en una escala de 100—, señal de lluvias claramente por encima de lo habitual para la época. Marzo mantuvo el pulso, aunque se empezaban a espaciar los episodios de lluvia.

Ese arranque explica por qué, pese a los días soleados que han llegado después, el balance anual de precipitación sigue en positivo. El problema es que ese superávit se construyó casi entero en los tres primeros meses del año, y desde entonces el grifo se ha ido cerrando.

Las "aguas mil" no han sido de abril

El meteo no ha respetado los versos de Machado y este año, abril ha marcado el punto de inflexión. Del día 4 al 11 se registraron temperaturas muy por encima de lo normal para esas fechas, según los registros de Daniel Argüeso basados en la Aemet.

El mapa de episodios de calor con el índice EHF (Excess Heat Factor) confirma que no fue un espejismo puntual: entre el 7 y el 12 de abril se registró ya el primero, con valores de EHF que superan el umbral de intensidad.

Este índice, el 'Excess Heat Factor' (EHF) fue desarrollado por la Oficina Australiana de Meteorología y es usado por numerosos servicios meteorológicos para identificar y medir las olas de calor. Su principal diferencia respecto a otros indicadores es que no solo analiza si las temperaturas son excepcionalmente altas para una determinada época del año, sino también si representan un cambio brusco respecto a las semanas anteriores.

El EHF evalúa el grado de aclimatación de la población, la vegetación y los ecosistemas al calor y, por ello, se considera una herramienta especialmente útil para evaluar no solo cuánto calor hace, sino también sus posibles consecuencias sobre el territorio. Este índice compara el calor de una jornada con la temperatura de los 30 días previos. Así, cuanto menos aclimatada está la población, mayor es el valor del EHF.

Mayo y junio: calor intenso

El índice EHF dibuja con claridad dos recientes episodios de calor intenso (el de este mes de julio, con temperaturas de hasta siete grados por encima de la máxima diaria media no se contempla en ellos). Del 17 al 31 de mayo, una ola de calor sostenida fue ganando intensidad conforme avanzaba el mes, con los valores EHF en su máxima intensidad concentrados en la última semana y extendiéndose al 1 y 2 de junio.

Quince días después, del 17 al 27 de junio, Soria vivió otro episodio de calor aún más fuerte, con cinco días consecutivos en el rango más alto de la escala.

No es casualidad que esta segunda ola coincidiera con días de conatos de incendio o incendios en la provincia. El propio índice EHF está diseñado para capturar justo esto: no solo si hace calor, sino si la población y el territorio están aclimatados a él. Cuando el EHF se dispara por encima de 15, como ocurrió en esos días de junio, significa que el calor llegó además sobre un terreno —literal y meteorológicamente— que no tuvo margen para adaptarse. Y un terreno sin lluvia desde abril es, precisamente, el escenario ideal para que el fuego se propague.

Julio, la confirmación

Los primeros seis días de julio, con temperaturas en percentiles de 76 a 94, y una acumulada de lluvia de 0,0 mm, confirman que la tendencia no se ha roto. El mes arrancó –y continúa haciéndolo– exactamente igual que terminó junio: caluroso y seco.

Si ponemos los datos en conjunto, el tiempo en Soria este año no se explica bien si hablamos de episodios u olas de calor aisladas y desestacionalizadas, sino que en el calendario aparecen dos fases bien diferenciadas: un invierno húmedo que dejó el año en superávit de lluvia y provocó importantes inundaciones, seguido de una primavera y un inicio de verano dominados por el calor y la ausencia casi total de precipitación desde abril.

Esa combinación —suelo que ya no retiene humedad, vegetación crecida durante el invierno lluvioso y ahora seca, y olas de calor cada vez más intensas— es la que ha marcado el mes de junio con los incendios y conatos ya conocidos, y la que conviene vigilar de cara a lo que queda de verano.

Únete al universo Soria Noticias Descárgate nuestra APP, entra en nuestro canal de WhatsApp o síguenos en redes.