El incendio forestal de Guadalajara mantiene su avance hacia el norte y sitúa a Soria entre los escenarios que vigilan los responsables de la emergencia. Aunque el director del operativo considera que la llegada de las llamas a municipios sorianos no es el escenario más probable, insiste en que "el riesgo cero no existe" y advierte de que las próximas horas volverán a ser críticas por la acción del viento del suroeste, que favorecerá la propagación del fuego hasta bien entrada la noche.
El incendio forestal que arrasa la Sierra Norte de Guadalajara mantiene su progresión hacia el norte y concentra buena parte de la preocupación de la Dirección de la emergencia de la Comunidad vecina en el límite con Castilla y León. El operativo trabaja ya entre Atienza y la raya con Soria para intentar frenar un fuego que continúa lejos de poder darse por estabilizado y cuya evolución durante las próximas horas volverá a estar marcada por el viento del suroeste y las altas temperaturas. La Junta de Castilla y León ha reforzado ya los medios preventivos en el sur de la provincia ante la posibilidad de que el incendio pueda aproximarse a territorio soriano.
El director de la emergencia, Juanjo Fernández, ha explicado pasadas las 14 horas que la zona más activa del incendio se encuentra precisamente en el norte del perímetro, donde las llamas han alcanzado masas forestales con una elevada carga de combustible, mucho más difíciles de combatir que las áreas de pastizal atravesadas en jornadas anteriores. Es en ese sector donde trabajan maquinaria pesada y agricultores ampliando cortafuegos y franjas de defensa entre Atienza y el límite con Castilla y León.
Pese a esos trabajos, Fernández advirtió de que el incendio ha llegado a superar líneas de defensa de entre 30 y 40 metros de anchura, incluso durante la noche, una muestra del enorme potencial del fuego.
En el operativo participan actualmente 329 efectivos y 21 medios aéreos, una cifra que varía conforme se producen los relevos. A este dispositivo se suman medios terrestres, maquinaria pesada y efectivos de la UME, además de refuerzos llegados de Castilla y León, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid, el Consorcio Provincial de Bomberos de Guadalajara y Andalucía, movilizados para reforzar la protección de las poblaciones y las labores de contención en el frente norte del incendio.
Soria se prepara ya para hacer frente a las llamas. La Junta de Castilla y León, con ayuda de organizaciones agrarias como Asaja y de los agricultores de la provincia concentran ya medios materiales para afrontar un posible avance.
La evolución del incendio también se complica por el tipo de vegetación que está encontrando en su avance hacia el norte. Tras atravesar en los primeros días zonas con abundancia de pastizales y herbáceas, el frente ha alcanzado ahora masas forestales con una elevada carga de combustible, especialmente en el entorno de Atienza y hacia el límite con Castilla y León.
En esa zona predominan los pinares y encinares, junto a amplias superficies de matorral, un combustible mucho más denso que favorece incendios de mayor intensidad y dificulta enormemente las labores de extinción. El director de la emergencia ha reconocido que es precisamente este combustible forestal el que está resultando "más difícil de trabajar" y el que explica parte de la complejidad del incendio en su avance hacia Soria.
Las previsiones meteorológicas tampoco invitan al optimismo. Según el director del operativo, durante las próximas horas se repetirá el patrón de los últimos días, con viento del suroeste y una elevada actividad del incendio desde el mediodía hasta bien entrada la noche. Además, el dispositivo vigila la posible llegada en los próximos días de una masa de aire cálido continental sahariana cuya retirada podría producirse con fuertes vientos, un escenario que podría provocar nuevas carreras del fuego.
"Estamos entrando otra vez en horas en las que el incendio está fuera de capacidad de extinción", explicó Fernández. Eso significa que los equipos no pueden atacar directamente las llamas en muchos sectores y deben priorizar estrategias defensivas para proteger los núcleos habitados mediante grandes cortafuegos, maquinaria pesada y fuego técnico durante la noche.
Preguntado expresamente por la posibilidad de que el incendio alcance localidades sorianas como Conquezuela o Fuencaliente del Burgo, el director de la emergencia señaló que el operativo trabaja con distintos escenarios probabilísticos. "No podemos descartarlo; el riesgo cero no existe, aunque no es el escenario más probable que contemplamos ahora mismo", afirmó.
El incendio afecta ya a unas 26.000 hectáreas y supera los 120 kilómetros de perímetro. El frente permanece activo en buena parte de ese contorno y el operativo reconoce que todavía está lejos incluso de la fase de estabilización, paso previo al control definitivo.
La prioridad sigue siendo proteger a la población. Durante la mañana se ordenó el confinamiento de cuatro nuevos municipios y la evacuación de otros cuatro, elevando a 32 las localidades evacuadas y a unas 1.200 las personas desalojadas. También fue evacuado de forma preventiva un campamento infantil situado en la zona de Somolinos.
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