La primavera también es una época muy fructífera para la recolección de setas en la provincia de Soria, algo que no se acota exclusivamente a los meses posteriores al verano.
El buen tiempo que deja la primavera en determinadas jornadas invita a pasear por el monte a los sorianos. Unos paseos que pueden resultar muy provechosos si nos fijamos en el suelo. Las setas de primavera abundan en Soria tanto como las que recolectamos en otoño, pero hay que ir a buscarlas con mucha atención. Estas son algunas de las especies que abundan en la primavera soriana.
De nombre común 'Calocybe Gambosa', los perrochicos suelen aparecer en los meses de abril y mayo, sobre todo en los prados y pastizales. Se caracteriza por ser un ejemplar muy oloroso, capaz de descubrir la seta antes de localizarla. Su sombrero es blanquecino, con un pie robusto de numerosas láminas escotadas y apretadas. Suelen crecer en los mismos setales cada año, por lo que, si reconoces un 'nido' de perrochicos, aprovéchalo cada año y sácale el mayor partido. Su excelente abor, con un toque final amargo, hace que sea na seta valorada en la gastronomía española.
La 'Morchela esculenta' es muy fácil de reconocer gracias a su sombrero con forma de un panal de abejas. Suelen crecer entre los meses de marzo y mayo, en zonas húmedas de bosque, ribazos o áreas quemadas. Para encontrarlas, hay que prestar atención a las zonas del bosque donde da el sol, porque buscan estar expuestas al mismo, y, como es habitual, suelen aparecer en el mismo sitio. El color de su característico sombrero puede variar, entre blanquecino y ocre, con el pie ovalado. Tanto el sombrero como el pie están huecos, lo que hace que su carne sea muy frágil, con un olor y un sabor muy agradables. Es muy preciada en la cocina, pero nunca se debe comer curda, pues resulta tóxica. Es mejor deshidratarlas antes de preparar un plato con ellas.
El 'Coprinos comatus', pese a no ser una especie exclusiva de la primavera, es una de las más características por su peculiar forma. Las temporadas en las que aflora son la primavera y el otoño, con temperaturas moderadas y humedad, asociado a las lluvias. Suele aparecer en cunetas, caminos, prados, césped, parques y suelos nitrificados. Su sombrero es cilíndrico, acampanado y está cubierto de escamas, de color blanco. Es de las más delicadas en la recolección y transporte, pues se descompone transformándose en tinta negra, cuando las escamas se abren, por lo que se deben consumir lo más frescos posibles. Su pie es largo, delgado, blanco y se separa fácilmente del sombrero. Tiene un sabor suave y delicado, con mucho contenido en agua, además de propiedades curativas y beneficios para la salud.
La 'Marasmius Oréades' aparece en la primavera y el comienzo del verano, en praderas y céspedes. El calor y el viento pueden acortar su vida, pero con el agua recupera sus características. Eso hace que la deshidratación de este hongo sea un buen método de conserva. Tiene un sombrero pequeño, de color marrón avellana, y evoluciona de forma en globo a forma de campana, mientras que cuando es adulta es plana con mamelón. Sus láminas están separadas, son libres con muchas lamélulas y de color crema. Su pie es largo, delgado y resistente. Cuando encuentras una, lo habitual es encontrar un corro entero plagado de senderillas. Es un hongo muy versátil en la cocina.
El 'Boletus pinophilus' es el boletus que antes florece en los bosques y sigue estando presente en el otoño. Suele crecer en bosques de pinos, aunque también en hayedos y robledales. Se identifica de una forma muy sencilla, pues tiene la forma típica de los boletus, similar a la de los populares migueles. Su sombrero es grande, tiene una cutícula de tonos rojizos a marrones en la época adulta, sus poros son de color blanco y amarillo verdoso cuando alcanza la madurez, su pie es macizo y firme, más ancho en la base, con la carne blanca y un sabor agradable. Aporta muchos minerales y vitaminas.
Las épocas de crecimiento del 'Agaricus Campestris' son la primavera y el otoño, siempre que haya humedad, en las praderas y los pastos de ganado. Dentro de la familia del champiñón, casi todos los hongos evolucionan de una forma de huevo en su juventud a una convexa. Cabe destacar que entre los Agaricus existen especies tóxicas, por lo que hay que identificarlos muy bien. Su cutícula es gruesa y separable, de un tono blanquecino, con láminas libres y apretadas de tono rosáceo, que se vuelve más oscuro al madurar. Son similares a los champiñones cultivados.
El 'Cantharellus cibaris' tiene una forma y color muy característicos. Aparece a finales de primavera y se extiende hasta el verano en los pinares y robledales. Tiene un color amarillo muy intenso y un aroma afrutado. Su pie, sin anillo, es macizo y pequeño, y va creciendo hasta llegar a las láminas. Su sombrero tiene los bordes levantados y forma un embudo en estado adulto, aunque en su juventud es muy plano. Presenta pliegues en lugar de láminas y su carne es espesa y muy consistente, siendo apreciado para salteados o guisos.
El 'Hygroporus marzuolus' es la seta más característica de la primavera. Son setas que aparecen en els meses de febrero y marzo, asociadas al deshielo. Es una seta que aparece escondida, debajo de la pinocha y del musgo, por lo que a veces solo podemos ver que sobresale un poquito el sombrero, de color negruzco. Aparecen en grupos y tienen una textura agradable y un suave sabor. Su sombrero es grande, convexo en un principio y plano al ser adulto, con la cutícula lisa de color gris oscuro, y láminas y lamélulas espaciadas de color blanco, gruesas y arqueadas.
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